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Rafael Ramírez: “No estaba equivocado y las cosas han salido muy mal”

 

Tras dejar la embajada de Venezuela ante la ONU, el otrora “superministro” chavista Rafael Ramírez habla de sus diferencias con el presidente Nicolás Maduro y la situación de su país, en una entrevista con BBC Mundo desde un paradero desconocido

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Rafael Ramírez

Tras ser ministro de Petróleo y presidente de PDVSA, Rafael Ramírez ejerció de embajador de Venezuela ante Naciones Unidas.

Rafael Ramírez evita revelar dónde se encuentra tras renunciar como embajador de Venezuela ante Naciones Unidas, pero sí habla de sus discrepancias con el presidente Nicolás Maduro y afirma que “las cosas han salido muy mal” en el país.

“El tiempo juega en favor de lo político, pero juega en contra de nuestra economía. Y es algo que está sufriendo nuestro pueblo todos los días”, dice Ramírez en una entrevista con BBC Mundo.

Este ex vicepresidente y exministro de Petróleo de Venezuela durante el gobierno de Hugo Chávez sostiene que la corrupción es “un problema extendido en todo el país”.

Niega temer que las autoridades venezolanas presenten cargos contra él y sostiene que el arresto por presunta corrupción de decenas de cargos de la petrolera estatal PDVSA, empresa que dirigió durante una década, puede deberse a diferencias internas en el chavismo.

“Se está criminalizando la disidencia y se está estableciendo una forma de hacer política muy mala”, advierte.

A continuación, un resumen del diálogo telefónico con Ramírez, dos días después que dejara su cargo en la ONU.

Ramírez fue uno de los colaboradores más cercanos del presidente Hugo Chávez | GETTY IMAGES

¿Dónde está usted ahora?

Estoy fuera de los Estados Unidos, por la sencilla razón de que no tengo manera de vivir en los Estados Unidos. Terminé mi puesto como embajador representante permanente.

¿Pero puede decir en qué país se encuentra? A Venezuela no ha vuelto…

No todavía. Probablemente me voy a tomar unos días de calma, porque ha sido una situación compleja. Se le quiere dar como un velo de misterio a todo esto. No hay tal misterio, sino que sencillamente quiero estar un poco más tranquilo, acompasado. La situación política en el país merece que una aproximación se haga con mucha responsabilidad, respeto. Y ahorita las cosas están muy polarizadas allá, así que voy a ir pensando muy bien las cosas.

¿Pero sí piensa volver a Venezuela pronto?

Sí, es lo que deseo. Tengo tres años ya fuera de mi país. Por supuesto.

La corrupción es “un problema extendido en todo el país”, le dijo Ramírez a BBC Mundo | AFP

Usted dijo que fue removido de su cargo por sus opiniones. ¿A qué se refiere?

Tengo una idea muy clara de los problemas que estamos confrontando. Algunos son estructurales, otros son coyunturales. Me tocó desempeñar en el año 2013 la vicepresidencia económica. El marco que se estaba prefigurando, de complicaciones en lo económico, ya tenía elementos para predecir que iba a ser muy malo para el país. En ese momento yo lo advertí, lo escribí, se lo dije a las altas autoridades del Estado, a autoridades del partido, al sector privado.

Teníamos un plan que después fue abortado porque no tuve el apoyo político. De tal manera que la primera razón por la que yo salgo a las Naciones Unidas es porque mis propuestas fueron de alguna manera puestas de lado, entonces no podía estar en el país con el peso específico que tengo en el ámbito económico y político. Mantuve dos años de silencio en las Naciones Unidas, dando tiempo. Lamentablemente no estaba equivocado y las cosas han salido muy mal.

Comencé a escribir y cada artículo mío es muy centrado en el tema económico, la gestión del gobierno, el manejo del petróleo de Venezuela. Eso por supuesto fue molestando a alguna gente, lamentablemente entre ellos al presidente. Estas opiniones siempre las he dicho en privado, en instancias políticas, públicamente.

Pero no puedo callar y si esos artículos produjeron esa molestia, el presidente dijo que no se sentía cómodo con que yo siguiera en las Naciones Unidas, cosa que no tenía nada que ver con el tema económico, porque es un espacio para la defensa del país en el ámbito internacional. Pero obviamente se percibe como una diferencia política insalvable. Y al manifestarme esa molestia el jefe de Estado, no puedo seguir en el puesto. Por eso mi renuncia y lamento que haya sido por mis opiniones políticas.

Ramírez acompañó de cerca el cuerpo del expresidente Hugo Chávez durante el entierro | GETTY IMAGES

En su carta manifiesta lealtad a la Revolución venezolana y a Hugo Chávez. ¿El gobierno de Maduro actúa en defensa de eso?

No sé cómo usted percibe la gestión del gobierno, creo que se percibe negativamente. Yo sé que hay muchos sectores que están esperando que dirigentes históricos del chavismo, como es mi caso, que estuve con el comandante hasta el final, demos un salto a la oposición. No creo en el oportunismo político. Soy una persona que me mantendré leal al legado del comandante Chávez.

A mí nadie me va a ver haciendo un coro con los enemigos del país ni con la oposición política. Pero eso sí, no voy a transigir en cosas que estén divorciadas de lo que ha sido el legado del comandante Chávez, por lo cual dio su vida. Uno tiene que ser consecuente con eso, cueste lo que te cueste: poner de lado tu seguridad, tu comodidad, tus privilegios políticos.

¿Maduro ha seguido el camino marcado por Chávez?

No quiero hacer una aseveración de ese tipo porque no quiero entrar en una confrontación con el presidente. Siempre me voy a manejar en el ámbito de la discusión política. Y aprovecho para decir algo: a mí me etiquetaron mi nombre con la palabra “traidor”. Creo que necesitan más de una etiqueta para destruir mi trayectoria al lado del comandante Chávez. Solo basta abordar mis intervenciones, planteamientos, escritos, para ver de qué lado estoy yo. Estoy del lado de Chávez, siempre.

Usted señala discrepancias fundamentalmente en el plano económico. Pero también hay chavistas que han expresado discrepancias con la manera como Maduro ha manejado la crisis política: lo han acusado de excesivo uso de la fuerza, atropellos a derechos humanos, etcétera. ¿Usted lleva también a ese plano sus diferencias con el gobierno?

Yo he señalado en mis escritos primero un repudio absoluto a la violencia. Dije que me parecía que había un sesgo en el manejo de la información. Me decepcionó mucho que los medios internacionales no hubiesen condenado cuando se quemó vivo a venezolanos por parecer chavistas.

Me pongo del lado de la defensa de los derechos del hombre que están plasmados en nuestra Constitución. Y por supuesto que no convalido ningún atropello contra nadie, sea de la oposición o del chavismo. Entiendo que se ha fomentado y se genera una violencia que lo que buscaba eran víctimas como parte de una estrategia política. Es muy lamentable que se haya recurrido a eso.

Pero cuando condena la violencia, ¿también está diciendo que discrepa con la violencia que ejerció el gobierno contra los manifestantes?

Bueno, sí, y el gobierno lo ha sancionado. Creo que nadie del gobierno ha salido a aplaudir la violencia o los excesos cometidos por funcionarios. Lo que pasa es que cuando la violencia la ejerce el Estado, tú sabes quién debe rendir cuentas. Pero cuando la violencia la ejercen grupos paramilitares, grupos encapuchados, grupos que no sabes quiénes son, entonces se impone la mayoría de las veces la impunidad. La impunidad nos hace mucho daño como sociedad.

Ramírez estuvo una década al frente de la petrolera estatal PDVSA; ahora se dice preocupado por su presente | GETTY IMAGES

¿Su salida del cargo está relacionada además a la detención de varios altos cargos de PDVSA acusados de corrupción?

No, no tiene nada que ver. Al contrario, probablemente ese señalamiento contra PDVSA tenga que ver con unas críticas que he hecho a la gestión de PDVSA. Evidentemente tengo un gran conocimiento de la industria petrolera y desde principio de año estoy alertando que nuestra producción de petróleo cayó un millón de barriles al día. Yo cuando estaba en la industria petrolera dejé nuestra producción en tres millones de barriles, un poco más o un poco menos.

Me sorprendí cuando desde principio del año se comienza a reportar a la OPEP que nuestra producción está cercana a 1,9 millones de barriles. Y siento que es mi responsabilidad con el país alertar que algo está pasando. A partir de ahí ha venido una molestia muy grande, porque sé exactamente que ahí hay problemas. Y he tratado de advertirlo. Estoy convencido de que para resolver los problemas del país, no basta solamente con tener un precio adecuado (del petróleo). El precio actual no es catastrófico, se puede manejar. Pero si a eso le sumas que la producción ha caído en un millón de barriles, ahí sí tenemos serios problemas en restablecer nuestro equilibrio. Es cuestión de tomar las decisiones acertadas para que esa producción se recupere en el corto o mediano plazo.

No sé qué está pasando en PDVSA. Tengo cuatro años fuera de la comisión de PDVSA. Pero estoy muy preocupado. Creo que hay un problema de gestión, de decisiones… Hay una conjunción de problemas que nos están afectando mucho.

En 2014, Rafael Ramírez se desempeñaba como ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela | GETTY IMAGES

¿Pero en ese problema de gestión usted incluiría un problema de corrupción?

Sí, pero la corrupción primero no es exclusiva de PDVSA. Si vamos a dar una discusión de la corrupción, el día que yo vea a todas las empresas investigadas, incluyendo las privadas, diría que estamos dando una buena discusión. El tema de la corrupción tiene mucho impacto en nuestro país, desde siempre, porque básicamente nuestra economía se sustenta en captar de la renta internacional del petróleo. Nos entra una cantidad de dinero que no tiene que ver con el desarrollo de nuestras fuerzas productivas. En consecuencia, ni el sector privado, ni el sector público es capaz de absorberlo y transformarlo en algo. Entonces nuestra historia de 100 años lamentablemente ha sido la historia de quién se apropia de la renta petrolera.

Cuando estábamos con el comandante Chávez hicimos lo indecible para que esa renta petrolera por lo menos sirviera para mejorar la calidad de vida de nuestro pueblo, nuestros índices sociales. Claro que la corrupción es un problema, yo la deploro, pero no es un asunto exclusivo de PDVSA: tiene que ver con el sistema cambiario, el sistema público, el privado, que son los que tienen las instituciones financieras. No puede utilizarse el tema de la corrupción solo para castigar y señalar a nuestra industria petrolera, con lo cual se le hace un gran daño a nuestro país. Se desprestigia mucho al señalar que toda la industria petrolera es corrupta: eso no es verdad.

Hay quienes ven estas decenas de detenciones de altos cargos de PDVSA acusados de corrupción como un ajuste de cuentas dentro del chavismo, por diferencias no desde el punto de la honestidad sino ideológico o con el gobierno. ¿Usted lo ve así?

Me preocupa, y creo que tiene algo de eso. Sobre todo porque ha sido concentrado solo en ese sector. Y eso me preocupa mucho porque entonces nuevamente, como he denunciado en mis escritos, se está recurriendo para el ejercicio de la política a herramientas inadecuadas, se está criminalizando la disidencia y se está estableciendo una forma de hacer política muy mala. Ahorita es PDVSA pero mañana puede ser cualquier otro sector de nuestra sociedad.

Debe presumirse siempre la inocencia, es nuestra legislación. Tiene que demostrarse que se es culpable. Y deben preservarse todos los derechos contemplados en nuestro marco jurídico y nuestra Constitución. No se pueden hacer juicios públicos, sumarios y mucho menos se pueden hacer linchamientos morales.

Ramírez y Maduro, en otros tiempos | REUTERS

¿Y usted personalmente teme o tiene indicios de que pueda enfrentar cargos en Venezuela?

Si el gobierno bolivariano, el sector bolivariano o parte de él arremete contra mí en lo personal estarían cometiendo un error gigantesco. No solamente porque soy, como lo dijo muchas veces el comandante Chávez, la cara visible de nuestra política petrolera junto a él, la cara visible de todo un momento en nuestra economía y revolución que trajo innumerables beneficios a nuestro pueblo, sino porque además se equivocan conmigo.

Soy absolutamente inocente de cualquier cargo de corrupción. Más bien, he llevado una vida estrictamente apegado a la conducta de Chávez en cuanto a mi honestidad y mi transparencia. Hemos estado apegados a los más estrictos controles. No tengo nada que temer en cuanto a mi función en la administración pública. Mientras estuve al frente de Petróleos de Venezuela, nuestra empresa fue capaz de captar y entregar al Estado más de 480.000 millones de dólares. Pudimos recuperar nuestra empresa del sabotaje petrolero y colocarla como la quinta empresa petrolera del mundo. Una empresa que haya estado carcomida por la corrupción durante mi gestión no sería capaz de operar de esa manera. Ahora, la situación actual es preocupante. El último año que yo estuve le entregué al Estado 45.000 millones de dólares. Se ha estado entregando solamente 8.000 millones de dólares. Ahí está buena parte de los problemas que tenemos.

Entonces sí le preocupa la posibilidad de que el gobierno o la fiscalía presenten cargos en su contra…

No. Lo veo remoto, a menos que sea definitivamente un enfrentamiento político contra mí. Pero no hay nada. Y yo tomé la previsión de tener un respaldo electrónico de todos los documentos de mi gestión. No tengo nada que temer.

Nuestra industria petrolera es un holding de 234 empresas y cada empresa tiene sus mecanismos de control. Entenderá que yo no podía estar pendiente de cualquier contratación. Son más de 100 mil contratos que se hacen permanentemente.

Ramírez dirigió PDVSA cuando el alto precio del petróleo llevó mucha riqueza a Venezuela | GETTY IMAGES

Hay reportes de que Estados Unidos le propuso un trato para colaborar con investigaciones de actividades ilícitas en Venezuela. ¿Qué puede decir de eso?

Eso es falso. He escuchado esos rumores, sobre todo de gente que quiere romper la unidad del chavismo y acabar moralmente con los dirigentes. Todo el mundo conoce muy bien quién soy yo. Lo invito a que vea además mis intervenciones en el Consejo de Seguridad (de la ONU). Nadie me puede acusar de que sea una persona que ha pactado, ni con los Estados Unidos, ni con nadie. Mi lealtad está con mi país y mis ideas. Por mis ideas soy capaz de correr cualquier riesgo. Eso es lo que estoy haciendo y voy a hacer.

Si no le preocupa la posibilidad de enfrentar cargos, ¿por qué no se puede saber dónde se encuentra y no ha vuelto a Venezuela?

¿Para qué? Acabo de salir el lunes. Hoy es miércoles. No me puedo quedar en Estados Unidos, porque no tengo dónde vivir en Estados Unidos, ni tengo recursos.

Pero no puede decir dónde se encuentra ahora…

No quiero. Me parece que no es relevante. No es ningún problema.

¿Qué le diría a Maduro?

No solamente al presidente, sino también a todos los compañeros que tienen tan altas responsabilidades. El llamado que le haría a todos es no caer en la provocación de abusar del poder, sino escuchar todas las voces, sobre todo las opiniones como las mías que tienen la intención de ayudar a que prevalezca el proyecto bolivariano sobre cualquier otra posibilidad.

“Estoy del lado de Chávez, siempre”, aseguró Ramírez a BBC Mundo | GETTY IMAGES

El discurso hasta ahora del gobierno y el presidente es que los problemas de Venezuela se deben a una “guerra económica” contra Venezuela. Usted lo que está diciendo es que también hay problemas internos que el gobierno no está resolviendo…

Eso ha sido parte fundamental de la molestia que tienen conmigo. Hay una actuación exógena sobre nuestro país: sectores de nuestro sector productivo privado que no han ayudado para nada porque creen que es la oportunidad de acabar con la revolución bolivariana. Y hay sectores internacionales, es evidente: he sido testigo de cómo actúan grandes circuitos financieros colocando en situaciones de riesgo al país.

Pero también hemos debido tomar una cantidad de medidas que fueron advertidas por mí, y por eso siento una responsabilidad. No va a ser una tarea fácil. En la medida que se sigue deteriorando la economía, se deterioran también los términos de percepción. El tiempo juega en favor de lo político, pero juega en contra de nuestra economía. Y es algo que está sufriendo nuestro pueblo todos los días. Y eso me da dolor y me indigna.

¿Hasta qué punto la corrupción en el gobierno es un problema para Venezuela hoy?

Es un problema extendido en todo el país. Donde existe un funcionario público que se corrompió es porque existen al menos cinco agentes privados que se están beneficiando. Cuando hay una manipulación con el mercado paralelo financiero, son solo las instituciones bancarias privadas y públicas que tienen esa capacidad inmensa de recursos.

Creo que buena parte de los ataques contra mí, vienen incluso de esos sectores, de ambos lados que saben que mi programa, mi propuesta pasaría por una rectificación de todos esos errores.

¿Aspira a ser presidente de Venezuela?

Ahorita no estamos para hablar de eso. Hay que interponer cualquier cosa personal a tratar de buscar un acuerdo para resolver este asunto. Hubiera querido seguir defendiendo a nuestro país, sobre todo en estos momentos tan importantes. Pero bueno, si tengo que hacerlo lo haré. Y me seguirán escuchando.

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Cuáles son los bienes de Venezuela que acreedores internacionales vigilan 

A medida que se complica la situación de la deuda externa venezolana, muchos temen que se repita el caso de Argentina y que algunos acreedores persigan empresas y propiedades que el país tiene en el extranjero

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CITGO

Getty Images

Las acciones que PDVSA tiene en Citgo fueron ofrecidas como garantía de algunos de sus préstamos

Los acreedores de Venezuela no van a tener fácil cobrar lo que se les adeuda en caso de una pelea con Venezuela.

Eso advierten a BBC Mundo expertos legales y financieros que anticipan que, de consumarse un “default” o cesación de pagos generalizada sobre una deuda externa venezolana que algunos estiman hasta en US$150.000millones.

La crisis económica y la falta de divisas del gobierno venezolano han provocado que el impago sea una posibilidad.

Si ocurre lo que muchos temen y anticipan, se iniciará un complicado proceso de maniobras legales para cobrarle a Venezuela -y de contramaniobras para evitar el cobro- que le dará mucho dinero a los abogados, pero no necesariamente grandes satisfacciones a los acreedores.

El gobierno venezolano, ante la caída de sus ingresos por la bajada de los precios del petróleo y su menguante producción de crudo, ha dicho que desea reestructurar cerca de US$63.000 millones de su deuda.

Hay dudas acerca de la capacidad venezolana para pagar el resto. Y desde ya se sabe que, si se rompen las incipientes conversaciones entre Venezuela y los tenedores de su deuda, hay una serie de activos de propiedad venezolana en el extranjero que serán el primer objetivo de los acreedores.

Citgo posee tres refinerías en Estados Unidos y sería el principal objeto de deseo de los acreedores.

Para empezar a entender el proceso, asegura Mark Walker, ejecutivo de la firma de asesoría financiera neoyorquina Millstein & Co. y especialista en el tema de deuda soberana, hay que distinguir exactamente quién es el deudor.

Walker le dice a BBC Mundo que una cosa es el gobierno soberano de Venezuela, y otra la empresa estatal petrolera venezolana, PDVSA. Ambos han emitido deuda, pero la capacidad de cobrar una y la otra es muy distinta.

La deuda soberana de un país es difícil de cobrar en caso de cesación de pagos, ya que es imposible embargar o liquidar activos de un Estado.

“Ni embajadas, ni equipo militar ni las reservas en el extranjero del banco central serían objeto de esas acciones”, le asegura Walker a BBC Mundo.

El experto descarta que se produzcan nuevos intentos como el de los acreedores de Argentina que en 2012 intentaron quedarse con un buque de entrenamiento de la armada del país sudamericano interceptado en un puerto de Ghana. “Eso no funcionó como maniobra legal”, recuerda.

Con PDVSA es distinto

Otra cosa es PDVSA, que opera bajo reglas comerciales, como si fuera una empresa más, a pesar de ser propiedad del Estado venezolano. La deuda de PDVSA es más fácilmente exigible en los juzgados internacionales, y los acreedores buscarían que los tribunales les otorgaran los bienes de PDVSA en el extranjero para cobrar las deudas por pagar.

“PDVSA tiene tres clases de activos en el extranjero que serían potencialmente de interés a los extranjeros”, explica Walker.

Tal vez el más llamativo es la empresa de refinación y distribución de combustible basada en Estados Unidos, Citgo, la sexta refinería más grande del país, con instalaciones en los estados de Luisiana, Illinois y Texas y decenas de miles de estaciones de servicio.

El segundo activo sería el dinero que PDVSA recibe en el extranjero por la venta de petróleo venezolano. Y el tercero, algunas participaciones en ciertas refinerías extranjeras, dice Walker.

La pasada semana Rusia y Venezuela reestructuraron una deuda de más de US$3.000 millones que Caracas debe a Moscú.

El atractivo de Citgo para los acreedores es claro, pero hay atenuantes.

“Las acciones de Citgo ya están prendadas a favor de un grupo de acreedores”, recuerda a BBC Mundo José Valera, abogado de la firma de Houston Mayer Brown y especialista en derecho del sector energético.

PDVSA comprometió sus acciones en Citgo como garantía por un préstamo a la empresa petrolera Rosneft y a los que compraron un bono que se vence en 2020, aclara Valera.

En las pasadas semanas hubo informaciones sobre un acuerdo por el que Rosneft devolvería esa garantía a cambio de otras contraprestaciones petroleras de Venezuela para evitar así problemas en Estados Unidos, que también ha decretado sanciones contra la empresa rusa. De momento, sin embargo, no hay confirmación oficial.

“Otros acreedores que no tienen esas garantías tendrían que esperar a ver si queda algo para ellos”, agrega Valera.

Solución amistosa

Por el momento, los acreedores rusos, tal vez los que más fácil tendrían obtener pago por su acceso a las acciones de Citgo, han dicho que están buscando soluciones amistosas a su deuda con Venezuela y han ofrecido ampliar los plazos.

Entre las consideraciones que potencialmente tendrían a la hora de exigir el pago de la deuda con las acciones de Citgo es una posible reacción política negativa en Estados Unidos.

Washington no estaría feliz al ver que una empresa importante de energía de su país cae en manos rusas.

Los expertos advierten que una situación como la que se presentó con el navío argentino es poco probable que afecte a Venezuela.

Quedaría entonces para el resto de acreedores la opción de buscar una orden judicial para quedarse con el dinero que PDVSA va obteniendo al cobrar por sus ventas de crudo. Pero aquí la petrolera también tiene maneras de defenderse frente a esos requerimientos.

“PDVSA no tiene que exportar el petróleo ella misma. Le puede vender el crudo en Venezuela a un tercero como China o a una empresa comercializadora internacional como la multinacional Trafigura, y así evita que ese dinero pudiese ser objeto de las acciones legales de los acreedores”, dice Walker.

Petróleo tampoco

Tampoco podrían intentar los acreedores quedarse con el petróleo mismo.

“Presumo que PDVSA vende el petróleo en la modalidad Free on Board, que quiere que decir que la propiedad del petróleo pasa a manos del comprador apenas es depositado en el barco en puertos venezolanos”, agrega Walker, lo que hace que cuando circula por el mar y llega al extranjero, el crudo ya es un activo de propiedad de un tercero, no de PDVSA.

Sería difícil confiscar el petróleo venezolano en altamar.

Reconoce que si PDVSA vende petróleo en el extranjero a crédito a 90 días, durante ese periodo, un acreedor podría intentar que un juzgado le reconozca la propiedad de esa cuenta por cobrar.

“Pero para conseguir una orden judicial que le permita hacer eso, podría tomarle de seis meses a un año. De ahí que en ese tiempo, Venezuela podría hacer arreglos para transferir ese dinero y evitar que los acreedores lleguen a él”.

Finalmente, dice Walker, está la participación que PDVSA podría tener en otras refinerías extranjeras. “No estoy seguro si eso representa un monto de dinero considerable”, matiza.

Reputación

Walker concluye que “si PDVSA se comporta de manera racional”, tiene muchas maneras de proteger sus activos frente a los que reclaman el pago de las deudas.

Pero muchas veces el principal problema de tener esas deudas sin pagar no es oponerse a los esfuerzos de los cobradores, que suelen ser tan dispendiosos para el acreedor como para el deudor, sino el daño que el impago produce a la reputación del deudor.

Citgo posee decenas de miles de estaciones de servicio en Estados Unidos.

Un “default” extendido de Venezuela o de sus principales empresas estatales haría mucho más difícil para ellas volver a pedir prestado en los mercados internacionales, ya de acceso limitado por las sanciones financieras impuestas por Estados Unidos.

Y eso puede terminar siendo más costoso que cualquier bien que pierda a manos de las demandas de los acreedores en las cortes extranjeras.

Cómo la decadencia del Miss Venezuela refleja la situación del país

El certamen era un espectáculo televisivo y una fuente de orgullo nacional por los éxitos internacionales que lograban las reinas de la belleza. Ahora, aunque la academia sigue “produciendo” misses competitivas, el show, empobrecido, añora el brillo del pasado

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Miss Venezuela

AFP

Los organizadores de Miss Venezuela se esfuerzan por mantener el glamur

El Miss Venezuela ya no es tanto un certamen de belleza como de nostalgia, reflejo televisivo del país que fue y del que es ahora.

En los años 70 y 80 hubo una Venezuela de la abundancia y del exceso; de los carros y las autopistas; de los viajes de fin de semana a Miami; del Concorde en Caracas y de las audacias arquitectónicas.

Y hubo un espectáculo de presupuesto rebosante que reunía a familias y amigos en torno al televisor, que influyó en toda América Latina y que creó una de las “industrias” más potentes del país: la de las reinas de la belleza.

“En los años 80 se crea esa idea de que producimos mujeres bonitas”, le dice a BBC Mundo el escritor venezolano Alberto Barrera Tyszka, uno de los de mayor reconocimiento internacional en la actualidad. El novelista no usa por casualidad el verbo “producir”.

Venezuela aún presume de tener las mujeres más bellas del mundo. Las misses eran —y son— parte del orgullo nacional junto a los beisbolistas estelares y las telenovelas.

Sthefanie Gutiérrez, elegida la noche del jueves como Miss Venezuela 2017, cumple con los mismos estándares de belleza venezolana que se han probado exitosos en las últimas décadas con siete coronas de Miss Mundo y siete de Miss Universo.

Por ello se podría decir que el certamen, que cumplió el jueves 65 años, sigue vigente. Pero no, ya no es lo mismo.

“El Miss Venezuela que uno recuerda ya no existe ni existirá”, dice Barrera Tyszka.

La férrea academia de mujeres altas, de blanquísimas sonrisas forzadas y tupidas cabelleras que creó en los años 80 Osmel Sousa, el llamado “dictador de la belleza” continúa. Pero ya apenas hay presupuesto. Ni escenarios fastuosos. Ni estrellas internacionales de la canción.

Ya no se celebra en el Poliedro, un centro de convenciones en Caracas con capacidad para hasta 15.000 personas que gritaban el nombre de su favorita.

El jueves se realizó en un pequeño estudio de televisión con espacio para 300 invitados y con un escenario en el que las 24 participantes lucían apretadas. El escaso aforo fue la causa dada por los organizadores para negar a BBC Mundo la presencia en la gala en directo.

Ya tampoco actúa Celia Cruz ni ninguna estrella de la canción latina. Lo hacen jóvenes cantantes venezolanos. A veces en playback, a veces en directo. En ambos casos con un pésimo sonido.

La época dorada

Una de las representantes de la época dorada del certamen es Maite Delgado, que participó en el concurso en 1986 y luego presentó la gala durante 15 años.

“Era una Venezuela distinta, una época dorada a nivel de presupuestos y de factura. Era una escuela y referencia de televisión como uno de los grandes shows en América Latina”, recuerda Delgado en conversación con BBC Mundo.

Su tradicional frase de arranque “Buenas noches, Poliedro” se incorporó a la vida cotidiana y el jueves fue recordada por los nostálgicos de Twitter, donde, pese a todo, Miss Venezuela se convirtió en tendencia ya fuera por seguidores, por los bromistas que afilan su ingenio contra un show depauperado o por los indignados que no entienden que durante cinco horas se invierta en frivolidad, mientras el país sufre por falta de medicinas, la violencia o por los precios rampantes de la comida.

“Era el espectáculo más costoso de la televisión venezolana y el de mayores ingresos publicitarios”, rememora en diálogo con BBC Mundo Roland Carreño, quien fue jefe de prensa y relaciones públicas del certamen y cronista social.

El espectáculo de US$2 millones de presupuesto y de estética opulenta llegó a alcanzar unos 120 millones de telespectadores porque también se veía en México y Estados Unidos.

Carreño recuerda el lujo y los espectáculos musicales, basados en los de Broadway.

Era “la noche más linda”, como reza el himno que tararean o al menos conocen los venezolanos de más de 40 años.

“Era una suerte de ungüento para curar las heridas del alma nacional. La gente se sentía feliz. Ahí es cuando se crea el mito de la belleza venezolana”, afirma Carreño.

“A peor”

“Todo ha cambiado a peor”, dice el experto, que critica que ahora, en un estudio tan pequeño, los tiros de cámara y las posibilidades técnicas sean limitadas y todo parezca tan “acartonado”.

Los certámenes de belleza en todo el mundo empezaron a perder interés, pero fue la crisis de Venezuela en los últimos años la que golpeó a la cadena Venevisión, a los patrocinadores, a los diseñadores…

“Es fiel reflejo de la realidad del país”, lamenta Maite Delgado en qué se ha convertido el concurso. “Es triste porque era un patrimonio importante. Es triste ver empequeñecer año a año algo que era grande”, dice sobre una merma agónica.

“La magia necesita presupuesto”, resume Delgado el diagnóstico de un certamen que, pese a todo, ve aún como una referencia a la hora de reflejar “la cara amable y bonita y los grandes logros de Venezuela”.

En esos logros tiene mucho que ver Osmel Sousa, el hombre que impuso un canon de belleza en Venezuela, donde la mayoría de mujeres vive bajo la dictadura —aunque sea autoimpuesta— de lucir siempre perfectas aunque sea necesario para eso operarse la nariz o ponerse implantes en los senos y las nalgas.

“No es un concurso de naturaleza, sino de belleza”, dijo una vez Sousa, que no duda en someter al bisturí a sus muchachas, que pasan meses de formación. “La belleza no nace, se hace”, es otro de sus lemas. Sousa denegó los repetidos pedidos de BBC Mundo para realizar una entrevista.

Sousa admite que no dispone del presupuesto que tuvo y que le gustaría, pero defiende su producto, aunque su gala, pese a los cantantes jóvenes, siga teniendo un aire antiguo de los año 80.

La metáfora

El escritor Francisco Suniaga recurrió al concurso para hacer una metáfora de la decadencia del país en su última novela, “Adiós Miss Venezuela”.

Para el autor el deterioro gradual del concurso comienza a final de los años 90, cuando el desencanto por los políticos y los partidos, que llevó a la elección como presidente de un outsider como Hugo Chávez en 1998, se extendió a la televisión.

“El Miss Venezuela fue una de las conquistas más exitosas como sociedad”, reivindica Suniaga.

Del concurso salieron modelos, actrices, presentadoras de televisión y hasta candidatas presidenciales como Irene Sáez, que fue alcaldesa del municipio de Chacao, asiento tradicional de la clase media y alta caraqueña.

“Pero eso ya no existe más. El desafecto por el concurso es el desafecto por el país”, le dice a BBC Mundo Suniaga, que lo vincula con la salida de miles de personas —sobre todo jóvenes— de Venezuela.

El novelista cree que la crisis ha hecho colapsar el sistema político y la economía, pero también la estética de un país con menos dinero y razones para abandonarse a la frivolidad.

Cómo funciona una comuna, la utopía socialista que impulsó Chávez

En el momento de mayor popularidad y con un poder casi total, el entonces presidente aceleró el proyecto socialista que soñó para Venezuela y para ello las comunas eran fundamentales. Ahora la asamblea constituyente quiere en teoría darles un nuevo impulso

Utopía Chavista

BBC Mundo

 Un gran mural de Hugo Chávez gobierna el taller textil de la comuna Panal 2021

Ya enfermo, a los pocos días de haber ganado la reelección y seis semanas antes de su última aparición en televisión, Hugo Chávez estaba muy molesto.

Era el 20 de octubre de 2012. Tenía otros seis años de mandato por delante, pero acuciado quizás por la enfermedad, era momento de acelerar su proyecto socialista para Venezuela.

“Nicolás, te encomiendo esto como te encomendaría mi vida: las comunas”, pidió en el consejo de ministros televisado. Con el tiempo esa frase pareció un testamento.

Nicolás era Nicolás Maduro, vicepresidente entonces y elegido por Chávez como su sucesor en diciembre de ese año.

“¿Será que seguiré clamando en el desierto?”, abroncó a sus ministros, a los que reprochó no haber leído “un librito rojo de los tiempos de Mao Zedong sobre las comunas” que les había entregado tiempo antes.

Maduro bajó la mirada, como el resto de ministros, y dio la razón a Chávez, que gritó: “¡Comuna o nada!”.

El actual presidente, en medio de una grave crisis económica, no hizo de las comunas su prioridad. Algo que podría cambiar con la actual Asamblea Nacional Constituyente (ANC), el cuerpo plenipotenciario que debe reformar el Estado y redactar una nueva Constitución.

“Convoco a una Constituyente profundamente obrera, profundamente comunal”, dijo Maduro el 1º de mayo. Ya instalada desde inicios de agosto, la ANC podría lograr lo que no pudo Chávez: dar a la comuna un rango constitucional.

“Alma del socialismo real”

Pero ¿qué es una comuna?

Es una forma de organización basada en el autogobierno y la autogestión y con su propio modelo económico. La sublimación del “poder popular” que buscaba Chávez. “El alma del proyecto del socialismo real”, decía el líder de la llamada Revolución bolivariana.

Uno de los mayores ejemplos es la comuna socialista Panal 2021 liderada por el colectivo o fundación Alexis Vive, de inspiración marxista.

No hay muchos referentes históricos más allá de la China de Mao. Panal 2021 tiene como referencias las comunas de los zapatistas en México y la Comuna de París, un movimiento insurreccional que gobernó la capital francesa durante un breve período de tiempo en 1871.

Panal 2021 está ubicada en el 23 de Enero, quizás el barrio más politizado de América Latina, un bastión de la izquierda pese al triunfo opositor en las elecciones parlamentarias de 2015.

La comuna agrupa ocho grandes bloques de edificios, 3.600 familias, 13.000 habitantes. Entre ellos hay muchos opositores, muchos de los cuales participan pese a todo en la lógica comunera.

“Queremos que el ‘Comuna o Nada’ de Chávez no sea un eslogan, sino que sea una acción cotidiana. La revolución no la hacen los ministros, sino los pueblos organizados”, le dice a BBC Mundo Ana Marín, portavoz de la organización anticapitalista Alexis Vive.

La comuna arrancó en 2006 y se destaca por la toma de decisiones en asambleas y por que los “medios de producción social”, es decir, pequeñas empresas como una panadería, un taller textil y una empaquetadora de azúcar, están en manos de la comunidad.

Para su nacimiento contó con la ayuda inicial del Estado, que animó y financió la autogestión. La comuna Panal 2021 se ha expandido a otras zonas de Caracas e incluso a otras regiones del país. Y aspira a seguir creciendo.

La comuna, que cuenta con su propio banco para la concesión de microcréditos, está ultimando los detalles para sacar su propia moneda, el panal, que se usaría para pagar parte del salario de los trabajadores, que podrían gastar su dinero en los negocios de la comuna.

En ellos no reina la lógica capitalista de la oferta y la demanda.

“Es una economía planificada, no al servicio del capital, sino al servicio del bien común y del reparto equitativo de la riqueza”, afirma Marín, que asegura que las “unidades productivas” son rentables.

“No somos mano de obra de nadie”

Un ejemplo de actividad es el taller textil. Un colorido retrato de Chávez gobierna el espacio con más de una decena de máquinas de coser y una bordadora adquiridos con recursos del gobierno del Distrito Capital de Caracas.

Aquí no hay jefe. Ni empleados. Se les llama productores. Es una organización horizontal.

José Lugo, vocero de economía comunal, me lo muestra con un ejemplo. Llama a dos jóvenes, a las que les ofrezco un precio por la confección de unos uniformes.

Ambas me responden igual, para orgullo de Lugo: “Debemos hacer una asamblea en la que nosotros ponemos el precio de nuestro producto”.

“No hay quien nos imponga a nosotros cuánto va a costar nuestra fuerza de producción”, ahonda Lugo. “Nosotros no somos mano de obra de nadie. Somos una fuerza productiva. Así nos lo enseñó el comandante Hugo Rafael Chávez Frías”, agrega.

En el taller se confeccionan bolsos, camisetas y uniformes con el logotipo de una abeja del Panal 2021. Las 12 productoras conocen todos los pasos del proceso textil.

Empezaron con seis máquinas y ya tienen 19 y una camioneta para la distribución.

Los excedentes que genera el taller y el resto de las llamadas “unidades socioproductivas”, afirman los voceros, se reinvierte en la comunidad, que se favorece de unos precios mucho más asequibles porque en la comuna se eluden los canales de distribución, argumentan.

Una investigación del portal digital local Armando.Info denunció, sin embargo, que el entramado empresarial está dando beneficios sobre todo a la cúpula de Alexis Vive. BBC Mundo no pudo hablar con su responsable, Robert Longa.

Sin policía

La comuna también es el control social. Marín presume de que el nivel de escolaridad es más alto que en otras partes y del alto nivel de seguridad gracias al sistema de cámaras de vigilancia.

“Nosotros fungimos como inteligencia social. Las cámaras son un mecanismo de prevención y disuasión”, dice Marín, que asegura que los vecinos están activos para alertar de la presencia de extraños.

La portavoz niega, sin embargo, que el colectivo Alexis Vive disponga de armas. Muchos de estos grupos, afines al gobierno chavista, son acusados de ser fuerzas de choque de la llamada revolución bolivariana.

La autogestión hace que ellos mismos controlen su territorio, afirma la portavoz. “Aquí no hay policía, pero no porque no pueda pasar, sino porque no hace falta”, asegura.

En cuanto a su estructura, la comuna del Panal 2021 se divide en “panalitos”, formados por 10-12 vecinos por bloque, responsables de unas 300 familias.

Los “panalitos” llevan propuestas a las asambleas ordinarias, que se celebran en la cancha deportiva cubierta cada 15-20 días. Allí se decide a mano alzada. No hay voto secreto y universal.

Marín reconoce el liderazgo propositivo del colectivo Alexis Vive, liderado por Longa y formado por un cuadro duro de unas 50 personas.

“Aquí la gente siempre se pliega a lo que nosotros decimos. No por un tema de que todo tiene que decidirlo el Alexis Vive, sino porque generamos confianza a la gente”, dice Marín.

¿La desaparición del Estado?

La meta final, me cuenta Lugo, es que esta comuna, una de las de mayores recursos y organización, sea autosustentable y autogestionable.

Era el sueño de Chávez, que en 2007, con los bolsillos llenos de petrodólares, reelegido con una amplísima mayoría, con la oposición destruida y una vez dejadas atrás las dificultades en forma de golpe de Estado, paro petrolero y demás, aceleró su idea de Estado comunal.

“Es la culminación del proyecto político de Chávez”, le dice a BBC Mundo la historiadora y profesora Margarita López Maya, que ha estudiado a fondo el proyecto del comandante.

Chávez trató de introducir el nuevo esquema de organización territorial en la reforma de la Constitución que planteó en 2007. En el referendo, sin embargo, sufrió una de sus escasas derrotas electorales.

De todas formas, siguió adelante. En 2010 se aprobó la Ley Orgánica de Comunas, en la que se desarrolla la idea de Estado Comunal, una nueva forma de organización “que permita alcanzar la suprema felicidad social a los venezolanos y venezolanas en la sociedad socialista”, dice el texto.

La evolución socialista de Chávez

Chávez buscaba así romper con la Constitución de 1999, que ahora será reformada por la Asamblea Constituyente y que muchos dentro del chavismo califican como demasiado burguesa y liberal.

“La discusión es si Chávez siempre quiso el socialismo, y no lo pudo llevar acabo hasta que no ganó un poder sin contrapeso, o si en verdad se fue convenciendo del socialismo poco a poco”, expone López Maya, que ve en ese giro una clara influencia del modelo cubano y de Fidel Castro, quien también viró hacia el socialismo después de alcanzado el poder en la isla.

La muerte de Chávez, la caída del precio del petróleo y la crisis económica han puesto freno —de momento— al sueño del comandante.

“Lo que habíamos avanzado con el presidente Chávez lo retrocedimos un poco con el presidente Maduro con todo lo que ha venido pasando”, admite José Lugo, el vocero económico de Panal 2021.

“Pero con la Asamblea Constituyente lo que hemos retrocedido lo vamos a avanzar cuatro veces”, confía.

BBC Mundo no recibió respuesta al pedido de hablar con el Ministerio de Comunas y con la Comisión de la Constituyente para el Fortalecimiento de la Democracia Participativa, las Comunas y los Consejos Comunales.

La idea de la Constituyente es reforzar los lazos entre pueblo y Estado, pero Lugo avizora una meta más lejana: “La intención al final es desmontar el Estado, eso lo decía el comandante Chávez: acabar con la burocracia, minimizar el Estado en lo posible. Sería lo ideal”.

“Pareciera una utopía, pero aquí estamos nosotros”, dice.

Alcaldes opositores condenados por permitir protestas contra Maduro

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El alcalde David Smolansky se despidió el martes de sus ciudadanos del municipio El Hatillo, cerca de Caracas. Horas después, el Tribunal Supremo de Justicia anunció su condena a 15 meses de prisión

Protestas

10 DE AGOSTO DE 2017 07:57 AM | ACTUALIZADO EL 10 DE AGOSTO DE 2017 08:46 AM

Smolansky, una de las figuras jóvenes de la oposición en Venezuela,se convirtió en el quinto alcalde en dos semanas en ser destituido, inhabilitado o preso por decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), que los acusa de permitir las protestas antigubernamentales en sus municipios en los últimos cuatro meses.

La resolución de la Sala Constitucional del TSJ fue la misma que la emitida el lunes contra Ramón Muchacho, alcalde de Chacao, el municipio de mayor renta per cápita del país y epicentro de las protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro.

Muchacho, otro joven político, fue destituido y condenado a 15 meses de cárcel. Se desconoce su paradero. El Servicio de Inteligencia (Sebin) lo busca.

“Las próximas horas serán difíciles para mí y mis comunicaciones estarán severamente limitadas”, expresó Muchacho en un comunicado desde la clandestinidad.

Ramón Muchacho, alcalde de Chacao, fue destituido y condenado a 15 meses de cárcel

En la sede del Sebin está ya desde hace pocos días Alfredo Ramos, alcalde de la ciudad de Barquisimeto, en el oeste del país.

Antes también fueron condenados Carlos García, alcalde de Mérida, en el oeste de Venezuela, y Gustavo Marcano, máximo edil de Lecherías, en el este.

Se desconoce el paradero de García. Marcano escapó a Estados Unidos, informó la agencia Reuters. En Washington se reunió con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, una de las voces más críticas contra el gobierno de Venezuela.

El gobierno considera que los alcaldes que permiten protestas en las calles están violando el derecho al libre tránsito

¿De qué se los acusa?

Muchacho, Smolansky, Ramos, García y Marcano están acusados de desacato por no cumplir con las órdenes de levantar las barricadas en las calles, después de que el TSJ aceptara los recursos de amparo presentados por personas que se oponen a las protestas en sus municipios.

El gobierno, que califica de violentas la mayor parte de protestas de la oposición, ha condenado que no se respete el derecho al libre tránsito por culpa de los habituales bloqueos de calles, de los que considera responsables a los alcaldes.

El profesor de Derecho José Ignacio Hernández considera irregular que sea la Sala Constitucional del TSJ quien acuse y juzgue a los alcaldes.

El Servicio de Inteligencia (Sebin) en la puerta de la residencia del líder opositor Leopoldo López

La citada sala es la que considera en desacato al Parlamento, controlado por la oposición desde las elecciones legislativas de diciembre de 2015 y cuyas decisiones han sido continuamente anuladas por el máximo tribunal del país.

La oposición lo considera una “persecución” contra la disidencia política en el marco del conflicto político que vive el país tras más de cuatro meses de protestas antigubernamentales que han dejado más de 120 muertos, heridos, detenidos y cuantiosos daños materiales.

Smolansky afirma que desde 2014 son ya 11 los alcaldes que han sido encarcelados, inhabilitados o destituidos.

El joven opositor incluye en su cuenta a Daniel Ceballos, uno de los más prominentes políticos presos de Venezuela, encarcelado en medio de la ola de protestas de 2014.

Y también a Antonio Ledezma, otro destacado político de oposición arrestado en 2015 acusado de participar en un complot para derrocar a Maduro.

Y la lista podría crecer. “Hay una docena de alcaldes con estos procesos en curos y su continuación dependerá de las órdenes políticas que se reciban”, dijo la pasada semana Gerardo Blyde, alcalde de oposición del municipio Baruta, en Caracas.

La fiscal Luis Ortega Díaz abre una investigación sobre posible fraude en las elecciones a la Asamblea Constituyente en Venezuela

RedacciónBBC Mundo

  • 5 horas

Fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz.Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionOrtega anunció que la fiscalía investigará a cuatro rectoras del Consejo Nacional Electoral.

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, anunció este miércoles que su oficina investigará sobre la posible manipulación de los resultados de la controvertida elección para la Asamblea Nacional Constituyente.

“He ordenado investigar si estamos en presencia de un delito, incluso de lesa humanidad. Por eso, designé a dos fiscales para investigar a cuatro rectoras del CNE (Consejo Nacional Electoral) por este hecho escandaloso”, dijo en una entrevista con el canal de televisión CNN en Español.

Ortega, quien se ha vuelto la voz gubernamental más crítica contra el presidente Nicolás Maduro, habló horas después de que la compañía a cargo del sistema del voto electrónico en los comicios del domingo denunciara manipulación en las cifras de participantes.

La empresa Smartmatic, con sede en Londres y que provee servicios electorales a Venezuela desde 2004, declaró el miércoles que “la diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores”.

De acuerdo a las cifras del CNE, poco más de 8 millones de venezolanos votaron en los comicios, lo que equivale al 41,53% del censo electoral.

Ortega ordenó investigar a cuatro rectoras del CNE.Derechos de autor de la imagenEPAImage captionTibisay Lucena (centro), a cargo del CNE, negó cualquier irregularidad en los resultados.

La fiscal dijo que la denuncia de Smartmatic “es bien grave porque señaló que hubo manipulación de cifras” y que este posible hecho representa “un elemento más del proceso fraudulento e inconstitucional” de la convocatoria de la Constituyente.

Ortega pidió también una nueva auditoría a los resultados con “expertos nacionales e internacionales, pero sin las rectoras del CNE porque ellas son las primeras cuestionadas”.

Cuestionamientos

Los comicios del domingo se llevaron a cabo sin la participación de la oposición, con el rechazo de varios países y en medio de protestas que llevan más de cuatro meses y que ese día dejaron al menos diez muertos.

Pese a las dudas en torno a la transparencia del proceso electoral, el presidente Maduro anunció el miércoles que la nueva Asamblea Constituyente, a cargo de redactar una nueva Carta Magna y de reformar el Estado, será instalada el viernes.

Seguidores del gobierno celebran la elección el domingo.Derechos de autor de la imagenEPAImage captionSeguidores del gobierno de Maduro celebraron los resultados de la elección el domingo.

Por su parte, la presidenta del CNE, Tibisay Lucena, negó cualquier irregularidad en los resultados y calificó la declaración de Smartmatic como una “opinión sin precedente”.

Crisis

El país lleva más de cuatro meses sumido en una ola de protestas que ha dejado ya más de cien muertos.

El detonante de las manifestaciones fueron unas resoluciones en las que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) se atribuía las competencias de la Asamblea Nacional, a la que ya antes había declarado en “desacato”.

Maduro anunció que este viernes se instalará la nueva Asamblea Constituyente.Derechos de autor de la imagenREUTERSImage captionMaduro anunció que este viernes se instalará la nueva Asamblea Constituyente.

En plena crisis, la convocatoria a una Constituyente por parte del presidente Maduro también fue recibida con protestas por parte de la oposición.

La oposición rechazaba que no hubiera un referendo previo así como los términos en que fue convocada la elección de constituyentes, que consideraban diseñada para que el gobierno se garantizara el control del órgano.

Varios gobiernos extranjeros, como Estados Unidos, Colombia y la Unión Europea, calificaron como ilegítima la convocatoria de Maduro a una Constituyente y han llamado a su suspensión.

Aunque otros países, como Nicaragua, Bolivia, Cuba y Rusia, respaldan la legitimidad de la nueva Asamblea, que contará con más poderes que el presidente.

Debido al boicot opositor, el conteo del número de participantes en la elección se convirtió en la cifra clave con la que medir el apoyo con el que contaba la Constituyente impulsada por el gobierno.

La oposición había celebrado una consulta semanas antes en la que aseguró haber contado con más de 7,6 millones de votos en rechazo de la iniciativa de Maduro.

Por qué la oposición en Venezuela sigue sin tener un líder definido para enfrentar al presidente Nicolás Maduro

Daniel García Marco (@danigmarco)BBC Mundo, Caracas

  • 10 minutos

Leopoldo López y Henrique CaprilesDerechos de autor de la imagenAFPImage captionLeopoldo López y Henrique Capriles compitieron por las primarias de 2012 y Capriles fue finalmente el candidato presidencial.

Todos los esfuerzos estaban centrados en evitar la Asamblea Constituyente. Ahora, una vez elegida y a punto de instalarse, la oposición venezolana está frente a un nuevo dilema que amenaza su unidad y pone de relieve las desventajas de un liderazgo múltiple.

Poco después de que se confirmara que habrá Constituyente, el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, pidió a la oposición hacer autocrítica. Él mismo hizo la primera en una dura declaración en que afirmó que “no se pueden ganar batallas cuando nos derrotamos a nosotros mismos”.

El bloque opositor debe decidir en estos días no sólo qué hará en un escenario de confrontación, desobediencia y desconocimiento del gobierno y de la recién elegida Asamblea Constituyente, sino también si participará o no en las elecciones regionales, previstas para el 10 de diciembre. Y cuál será su estrategia.

La próxima semana, del 7 al 9 de agosto, se deben inscribir los candidatos.

No será fácil llegar a un consenso en un grupo con casi 20 partidos, varias figuras carismáticas y un amplio espectro ideológico que abarca desde socialdemócratas a neoliberales, desde radicales antichavistas a moderados que una vez fueron cercanos al oficialismo.

OpositoresDerechos de autor de la imagenAFPImage captionLa ola de protestas de los últimos cuatro meses ha unido a la oposición como nunca antes.

Por lo pronto, líderes como el expresidente de la Asamblea Nacional Henry Ramos Allup y María Corina Machado ya han discrepado abiertamente sobre cómo proceder.

El nacimiento de la MUD

Durante muchos años, el chavismo, siempre pétreo de puertas para afuera, se ha favorecido de lo variada que fue la oposición, muchas veces atomizada, dividida.

En 2008, el nacimiento de la MUD supo articular unidad, sobre todo ante las citas electorales.

En 2012 se decidió en primarias que el candidato presidencial unitario fuera Henrique Capriles. No tuvo éxito entonces, pero estuvo cerca pocos meses después ante Nicolás Maduro, una vez fallecido Hugo Chávez.

El cénit de la unidad llegó en las legislativas de 2015, donde la MUD infligió la peor derrota al chavismo y le arrebató el Parlamento.

Henrique CaprilesDerechos de autor de la imagenAFPImage captionHenrique Capriles es un referente de la oposición tras haber sido dos veces candidato presidencial.

Pero sin elecciones presidenciales a la vista, se resquebraja la argamasa que mantiene al bloque unido y se hace evidente lo diferentes que son los partidos y la falta de un líder único que los aglutine para desafiar el poder del presidente Nicolás Maduro.

Eso queda patente en mensajes y estrategias a veces contradictorios y en la falta de control en las protestas callejeras, continuas desde hace cuatro meses.

“Una propuesta de mi partido desde hace tiempo es por qué no hacer unas primarias para elegir un candidato presidencial que se convirtiera en líder de la oposición”, dice a BBC Mundo José Manuel Olivares, joven diputado del partido Primero Justicia, al que pertenece Capriles.

“Si bien yo no creo en los liderazgos mesiánicos, sí hace falta un rostro y un hilo conductor”, afirma antes de reconocer que el compromiso de la unidad no llega de momento tan lejos.

José Manuel Olivares, a la izquierdaDerechos de autor de la imagenAFPImage captionJosé Manuel Olivares admite que el compromiso de unidad de la oposición no alcanza para fijar ya un líder único.

No está de acuerdo en fijar ya un líder su compañero de bancada Luis Florido, que pertenece al partido Voluntad Popular, el que comanda Leopoldo López.

“Los liderazgos no se decretan, sino que provienen de la autoridad que se tiene y del favor popular en una elección primaria, por ejemplo, para elegir a nuestro candidato presidencial, cosa que no podemos adelantar hasta cuando eso sea concreto”, le dice a BBC Mundo, emplazando la selección de un rostro a una eventual cita electoral que ahora se ve muy lejana.

En un reciente acuerdo de unión nacional, los partidos de la MUD aprobaron que el escogido en el futuro para formar un eventual gobierno no podrá ser reelegido y que todos estarán representados en el gabinete. “Es un avance”, dice Olivares, que reconoce que en la política de su país, como en la de casi todos, hay muchos egos.

Muchos líderes

“En Venezuela no es que no hay líder, es que hay muchos”, le dijo a BBC Mundo el analista Luis Vicente León hace unas semanas.

Y entre ellos aparecen figuras carismáticas como Capriles, que está inhabilitado para nuevos cargos públicos, y López, condenado a casi 14 años de cárcel; políticos más tradicionales y veteranos como Henry Ramos Allup o Julio Borges; y jóvenes emergentes como Freddy Guevara, Miguel Pizarro y el propio Olivares.

OpositoresDerechos de autor de la imagenAFPImage captionEl triunfo en las legislativas de 2015 fue el mayor triunfo de la MUD hasta el momento.

León, economista y director de la encuestadora Datanálisis, considera necesario que haya alguien del que la gente “se enamore”.

Y más en un país como Venezuela. “La condición venezolana es caudillista, pero en otros países también se ha requerido la figura de un símbolo”, asegura.

Florido, sin embargo, entiende como una “fortaleza” la diversidad de liderazgos. “Ha permitido ir construyendo lo que hoy somos: una unidad opositora con el favor del 80% de los venezolanos”.

Coincide con él Juan Requesens, joven y combativo diputado. Aunque admite que sobresalen las figuras de López y Capriles, quienes compitieron en las primarias de 2012, defiende la pluralidad de rostros y le atribuye ventajas.

Juan RequesensDerechos de autor de la imagenAFPImage captionJuan Requesens es uno de los jóvenes diputados que está en primera fila en las protestas, por lo que ha sufrido lesiones.

“Lo que nos hace fuertes es no depender de un líder”, dice mientras fuma un cigarrillo y mira su celular en el patio del Palacio Legislativo.

“No es una lucha para que una figura alcance el poder. Esto es una lucha de sectores que tienen que ver con mucho más que partidos políticos”, dice convencido de que la oposición es un frente que engloba a la mayoría de la sociedad civil.

El dilema

La posible formación de un Estado paralelo y cómo encarar el diálogo con el gobierno ya han sido motivo de fricciones dentro de las filas opositoras. Ahora lo que los divide es la inminente inscripción de candidatos para las regionales. Y el oficialismo ya se frota las manos.

“Quieren que caigamos rehenes del radicalismo y no participemos, y al no participar la van a hacer (la elección). Sería un error muy grave no participar”, opina Olivares.

Leopoldo LópezDerechos de autor de la imagenAFPImage captionLeopoldo López es uno de los principales líderes de la oposición pese a estar en la cárcel.

El diputado es partidario de dejar a un lado la desobediencia y el desconocimiento de instituciones, presentarse y poner al gobierno en la tesitura de suspender las elecciones, que deberían haberse celebrado ya en diciembre del año pasado, o hacerlas y arriesgarse a perderlas.

Disiente María Corina Machado, verso libre de la MUD. “El país no lo entendería”, dice, partidaria de seguir con la confrontación y la “salida del dictador”. Argumenta que el Consejo Nacional Electoral (CNE) ya no es confiable para ninguna elección.

“El régimen ha buscado generarnos dilemas, en muchos casos existenciales”, dice Luis Florido ante otro momento decisivo inminente para la MUD.

Luis FloridoDerechos de autor de la imagenAFPImage captionLuis Florido cree que el multiliderazgo tiene más ventajas que inconvenientes.

“La pregunta que tenemos que hacernos todos es si le vamos a entregar las 23 gobernaciones al oficialismo o si vamos a estar dispuestos a convertir la lucha de calle en una lucha electoral”, plantea el diputado.

“No se le pueden entregar las gobernaciones”, refuerza. Pero al mismo tiempo admite que sería (o será) difícil de explicar.

Su compañero de bancada Olivares dice que de eso se trata precisamente la política: “No es un decálogo de cosas fáciles”.

La decisión, trascendental, llegará en las próximas horas. “Lo que hagamos debemos hacerlo en conjunto, no puede haber una acción individual de nadie”, pide Florido.

“La unidad es nuestra principal fortaleza. Una unidad diversa, eso sí, pero unidad al fin”, recuerda ante una nueva prueba para el multiliderazgo de la oposición venezolana.

Por qué EE UU evita, hasta ahora, sancionar sector petrolero de Venezuela

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El gobierno de Donald Trump optó por imponer sanciones a funcionarios de Venezuela, incluido el presidente Nicolás Maduro, antes que atacar los vitales ingresos petroleros del país. Según expertos, hay varios motivos para eso

Estados Unidos

02 DE AGOSTO DE 2017 07:31 AM | ACTUALIZADO EL 02 DE AGOSTO DE 2017 07:42 AM

Estados Unidos usó palabras duras para sancionar esta semana al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tachándolo de “dictador”. Pero hasta ahora evitó lo que sería un golpe mucho más severo a su gobierno: castigar el vital sector petrolero del país.

Según diferentes reportes, la imposición de algún tipo de penalidad contra la industria venezolana de crudo fue considerada por el gobierno de Donald Trump como una posible respuesta a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente en ese país el domingo, proceso que Washington tildó de “farsa”.

Una sanción que limite o bloquee la importación de petróleo de Venezuela podría reducir drásticamente el flujo de dinero en efectivo que recibe el gobierno de Maduro, ya que EE UU es el principal comprador de petróleo venezolano.

El propio Trump había advertido en un comunicado el 17 de julio, aunque sin mencionar directamente al sector petrolero, que si la Constituyente se instalaba en Venezuela “Estados Unidos tomará acciones económicas fuertes y rápidas”.

Pero en el comunicado que emitió el lunes, Trump omitió la palabra “económicas” cuando dijo: “Prometí acciones fuertes y rápidas si el régimen avanzaba imponiendo la Asamblea Nacional Constituyente al pueblo venezolano, y cumpliré esa promesa”.

Lo que el Departamento del Tesoro anunció el mismo día fue una acción específica contra Maduro, a quien sumó a la lista de funcionarios venezolanos sancionados, congelando los bienes que tenga en EE UU y prohibiendo a cualquiera en este país realizar negocios con él.

Consultados por BBC Mundo sobre por qué Washington evitó sancionar al sector petrolero de Venezuela, funcionarios del Tesoro y del Departamento de Estado respondieron este martes por separado que todas las opciones están siendo consideradas.

Esto sugiere que el gobierno de Trump no descarta imponer en cualquier momento sanciones al sector petrolero venezolano.

Pero eso sigue sin ocurrir hasta ahora, como tampoco pasó durante los años de Barack Obama en la Casa Blanca, ni durante el gobierno anterior.

Y, según expertos, hay varios motivos para eso: desde cálculos económicos hasta riesgos políticos.

Impacto social

EE UU compró a Venezuela un promedio de 777.000 barriles diarios de crudo en los primeros cinco meses de este año, de acuerdo a cifras oficiales.

Esto equivale a más de US$30 millones por día, según el precio actual del barril, dinero que Caracas utiliza en parte para comprar alimentos y medicamentos que escasean en el país.

Como han advertido incluso miembros de la oposición venezolana, los efectos de un embargo petrolero al país se sentirían mucho más allá del gobierno de Maduro.

“Eso tendría un impacto en la pobreza en el país y haría aparecer a Estados Unidos como responsable del desastre económico allí”, dijo Roger Noriega, que encabezó la diplomacia de EE UU para América Latina durante el gobierno de George W. Bush, en diálogo con BBC Mundo.

No obstante, estimó que Washington puede endurecer las sanciones a Venezuela después que dos dirigentes opositores a Maduro, Leopoldo López y Antonio Ledezma, fueran trasladados a una prisión militar en la madrugada de este martes.

“Es más probable que miren medidas que hagan más difícil hacer negocios con (la petrolera estatal venezolana) Pdvsa y ahoguen los ingresos del régimen”, indicó Noriega.

Eso no solo afectaría los envíos de barriles de Venezuela a EE UU, sino que también impediría a Pdvsa comprar petróleo ligero a este país para diluir su propio crudo de exportación.

La posibilidad de prohibir la venta de petróleo ligero de EE UU a Venezuela había sido considerada por el gobierno de Trump en los últimos días.

Aunque el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, insistió el lunes al anunciar las sanciones contra Maduro que seguirán revisando todas las opciones, aclaró: “Nuestro objetivo es no hacer nada que lastime al pueblo de Venezuela”.

Luego del anuncio, Maduro dijo estar “orgulloso” de las sanciones que le aplicó el gobierno de Trump, que a su entender “expresan su impotencia, su desesperación, su odio”.

El dilema

Claro que EE UU también tendría que pagar un precio por castigar a Venezuela donde más le duele.

Una prueba de ello fue la suba del precio del crudo el lunes, cuando alcanzó su mayor nivel en dos meses ante la perspectiva de que EE UU sancionara a la industria petrolera venezolana.

La posibilidad de ese tipo de penalidades por parte de EE UU ha existido desde que el fallecido Hugo Cávez llegó al gobierno en Venezuela en el cambio de milenio, “pero nunca fue una opción seria sobre la mesa hasta ahora”, dijo Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, un centro de análisis regional con sede en Washington.

“Algo que afecte al sector petrolero (de Venezuela) sería un golpe para el gobierno, sin duda. Pero si esto generaría un proceso para cambiar el régimen y mirar a una transición, no está para nada claro”, indicó Shifter a BBC Mundo.

Hasta ahora Washington ha dicho que trabaja con otros países de la región frente a la crisis venezolana, pero cualquier sanción suya al sector petrolero podría verse como un intento de mover el tablero de forma unilateral, mientras el gobierno de Maduro lo acusa de querer desestabilizarlo.

“Maduro aprovecharía la medida para movilizar su base política e imagino que muchos aliados (de Washington) no estarían muy entusiastas con esa idea tampoco, entonces crearía más distancia entre Estados Unidos y otros socios con respecto a cómo tratar el tema de Venezuela”, sostuvo Shifter.

Javier Corrales, un profesor de ciencia política en Amherst College de EE UU y coautor del libro “Un dragón en el Trópico: el legado de Hugo Chávez en Venezuela”, advirtió que a EE UU le “podría salir el tiro por la culata” si aumenta demasiado la presión sobre Caracas.

“Saben que castigar mucho a Venezuela, sobre todo en términos comerciales, pudiese beneficiar a China o inclusive a Rusia”, dijo Corrales a BBC Mundo, indicando que ambos países ya tienen vínculos con el gobierno de Maduro.

Recordó además que el propio Trump hizo su campaña prometiendo ayudar al sector petrolero tradicional en EE UU, que tendría que ajustarse ante un eventual corte del petróleo venezolano.

Y aunque una sanción petrolera a Venezuela implicaría un revés duro para su gobierno en términos económicos, los expertos dudan del efecto que tendría desde el punto de vista político.

“Lo que sí sabemos los politólogos es que las crisis económicas no desestabilizan las dictaduras automáticamente, a veces inclusive las fortalecen”, dijo Corrales. “Ese es el dilema que tenemos entre EE UU y Venezuela”.

4 claves para entender el proceso y las funciones de la Constituyente

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La nación petrolera entra en un periodo de incertidumbre y BBC Mundo analiza cuatro incógnitas sobre el complejo proceso

ANC

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  ¿Qué pasará ahora con la Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela?

Por DANIEL GARCÍA MARCO BBC MUNDO, CARACAS

31 DE JULIO DE 2017 07:20 AM | ACTUALIZADO EL 31 DE JULIO DE 2017 07:26 AM

Venezuela entra este lunes en una nueva fase política: una Asamblea Constituyente con poderes ilimitados, duración desconocida y con la misión de redactar una nueva Constitución y reformar el Estado.

Este domingo se eligieron a las 545 personas que se reunirán para dar inicio a una nueva era en el país tras 18 años de que el entonces recién elegido presidente Hugo Chávez promoviera una nueva Carta Magna.

Aquel texto supuso el final de la Cuarta República y el inicio de la Quinta.

Pero esta vez el gobierno enfrenta una severa crisis económica y un conflicto político que se ha traducido en más de cuatro meses de protestas, casi 120 muertos y un enfrentamiento directo con la oposición.

El gobierno de Nicolás Maduro cree que la Constituyente es la llave para la paz y el diálogo, pero la oposición no la reconoce por fraudulenta y no participó en la elección; el nuevo suprapoder, aseguran, permitirá al gobierno perpetuarse y acabar con las voces críticas.

La nación petrolera entra en un periodo de incertidumbre y BBC Mundo analiza cuatro incógnitas sobre el complejo proceso.

1. ¿Cuándo y dónde se instala?

Este es el Salón Elíptico del palacio legislativo de Venezuela donde funcionará la Asamblea Nacional Constituyente |  Getty Images

Según el reglamento, la Asamblea Constituyente se instalará en el plazo de 72 horas tras la elección.

“Se estima que el 2 de agosto, el 3 de agosto, la Asamblea Nacional Constituyente esté instalada”, dijo el presidente Nicolás Maduro en días pasados.

“Es en el lapso de 72 horas, pero pueden ser 20 o 48”, dijo este domingo Diosdado Cabello, alto cargo del partido gobernante y desde este domingo, miembro de la Asamblea Constituyente.

No es cuestión menor dónde se instala. Será en el Salón Elíptico del palacio legislativo, en el mismo edificio y justo enfrente del hemiciclo donde sesiona la Asamblea Nacional, el Parlamento, de mayoría opositora.

“Va a ser un pleito visual agudo”, dice el analista estadounidense David Smilde, experto en Venezuela, sobre el posible enfrentamiento.

En los últimos diez meses simpatizantes del gobierno irrumpieron de manera violenta en dos ocasiones en el palacio en contra de la bancada opositora.

“Será una señal de los dos gobiernos”, dijo a BBC Mundo el diputado opositor Richard Blanco sobre la duplicidad de instituciones.

En el edificio del parlamento venezolano funcionarán las dos asambleas | Getty Images

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) anuló las decisiones de la Asamblea, a la que considera en desacato. La Constituyente podría disolver el Parlamento, aunque también podría haber una cohabitación.

El Salón Elíptico tiene un gran valor simbólico y artístico. Algunos la llaman la Capilla Sixtina de Venezuela.

Como si fuera una foto panorámica, sobre la cúpula oval de 26 metros de largo se encuentra la representación pictórica de la Batalla de Carabobo, del pintor Martín Tovar y Tovar.

La propia Acta de Independencia se encuentra allí, guardada en un cofre que sólo se abre una vez al año.

2. ¿Cuánto dura?

La Asamblea Nacional Constituyente será la encargada de reformar la Carta Magna | Getty Images

Es una pregunta de imposible respuesta en este momento. La propia Constituyente será la que lo decida.

El precedente más próximo es la Constituyente de 1999. Entonces, en tres meses y medio los 131 miembros cerraron el proceso de la nueva Constitución, que se aprobó en referendo poco después.

“Creo que en general, por lo que he escuchado, hay la tesis de que dure un año”, dijo en una reciente entrevista con BBC Mundo Hermann Escarrá, uno de los ideólogos de este proceso impulsado por el gobierno.

“Son hipótesis. Pero en realidad eso lo decide la Asamblea Constituyente”, dijo Escarrá, que recordó que la Constituyente redactará no solo la nueva Carta Magna, sino “leyes constitucionales” de obligado cumplimiento.

3. ¿Qué va a hacer?

La Constituyente tiene poderes ilimitados y está por encima de cualquier otra institución del Estado, incluido el propio presidente.

Eso hace que sea relevante quién la preside: puede haber una gran diferencia entre si lo hace alguien afín a Maduro, como su esposa, Cilia Flores, o si lo hace alguien que esté dispuesto a imponer su criterio por encima del jefe de Estado, como por ejemplo Diosdado Cabello.

Venezuela lleva cuatro meses de protestas que dejaron más de 100 personas muertas | Getty Images

El artículo 349 de la actual Constitución establece que los poderes constituidos “no podrán en forma alguna impedir las decisiones de la Asamblea Nacional Constituyente” y que el presidente de la república no podrá objetar la nueva Constitución.

Maduro, que interpretó que no era necesaria una consulta popular previa para ver si los venezolanos deseaban una Constituyente, como sí sucedió en 1999, propuso un referendo para aprobar la nueva Carta Magna.

Pero de nuevo será la Constituyente la que tendrá la decisión en su mano.

Las funciones ya declaradas son la reforma de la justicia para combatir con mayor dureza el “terrorismo”, término con el que el gobierno califica a las acciones de parte de la oposición, y la de un sistema económico completamente dependiente del petróleo, una fuente de ingresos que ya no genera las divisas de antaño.

Nicolás Maduro amenazó con disolver la Asamblea legislativa tras la Constituyente | Getty Images

Maduro y otros líderes del oficialismo que estarán en la Constituyente ya han anunciado la posible disolución del Parlamento, controlado por la oposición, y la reforma del Ministerio Público.

“Ya es pasado”, dijo el domingo Jorge Rodríguez, peso pesado del partido gobernante, sobre la fiscal general, Luisa Ortega Díaz.

Ortega, que se declara chavista, se ha convertido en el mayor azote del gobierno y se espera que su destitución sea una de las primeras medidas.

Además, se prevé que la Constituyente tome decisiones clave para el avance hacia un Estado comunal que ahonde en el socialismo y revise los acuerdos de empresas mixtas públicas y privadas para la explotación de hidrocarburos.

4. ¿Y qué va a hacer la oposición?

“Calle, calle y más calle”, dijo a BBC Mundo este domingo el diputado opositor Richard Blanco.

La oposición ha emprendido un camino para el que no ve retorno. Seguirá peleando en diversos ámbitos para propiciar un cambio de gobierno, al que considera responsable de la severa crisis económica y al que acusa de haberse convertido en una “dictadura”.

No reconoce la Constituyente ni participó en la elección del domingo, pero ahora enfrenta un difícil desafío debido al gran número de disímiles fuerzas políticas que componen la coalición de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

La votación de este domingo para elegir a la Asamblea Constituyente se convirtió en uno de los días más violentos desde empezaron las protestas provocando la muerte de una decena de personas | EPA

La próxima semana, de 7 al 9 de agosto, se abre el plazo de inscripción para candidatos a las elecciones regionales, previstas para el 10 de diciembre.

¿Habrá una respuesta unitaria? ¿Habrá partidos que busquen luchar desde la nueva institucionalidad de la Constituyente? ¿Seguirán en la desobediencia civil y en el no reconocimiento de los poderes?

“La fragmentación de la oposición puede agudizarse a partir del lunes”, dijo a BBC Mundo el consultor político Edgard Gutiérrez.

La oposición, con el apoyo de numerosos países que desconocen la Constituyente, puede ahondar en proclamar sus propias instituciones, como ya ocurrió al nombrar a magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y establecer las bases de un gobierno de unión nacional.

Se entraría, en ese momento, en un Estado paralelo que ahondaría en la división entre las dos Venezuelas.

¿Qué es la “hora cero” y qué cambia en Venezuela la consulta popular?

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Con una participación masiva en la consulta del domingo de 7,2 millones, la oposición asegura que comienza una nueva etapa en la lucha contra el gobierno. Le pide que escuche y rectifique. Si no, se vislumbra más tensión en un país que registra ya tres meses y medio de protestas y casi 100 muertes

Hora Cero

EFE

Rectores de universidades venezolanas hablan al público tras el plebiscito convocado por la oposición. Al fondo, la cifra exacta de participación

17 DE JULIO DE 2017 11:17 AM

¿Y ahora cómo continúa el conflicto político en Venezuela?

Respaldada por los 7,2 millones de personas (de un total de 19,5 millones de habilitados para votar) que respondieron al llamado contra el presidente Nicolás Maduro y a favor de unas elecciones libres y un gobierno de unión nacional, la oposición asegura que la lucha entra ahora en una nueva etapa.

A la espera de que este lunes se anuncien las decisiones del liderazgo opositor tras la consulta autogestionada del domingo, el diputado José Manuel Olivares abrió la posibilidad de concederle un breve tiempo al gobierno para la reflexión.

El líder opositor Henrique Capriles le exigió al gobierno que cancela la Asamblea Constituyente

Mientras, el líder opositor Henrique Capriles, doble candidato presidencial y gobernador del estado Miranda, fue exigente y directo en su reclamo.

“Tras esta contundente manifestación pacífica, constitucional y democrática, lo que debería hacer Maduro es cancelar la Constituyente en las próximas horas”, afirmó el domingo.

Las tres preguntas planteadas en la consulta popular:

¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta sin la aprobación previa del pueblo de Venezuela?

¿Demanda a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana obedecer y defender la Constitución del año 1999 y respaldar las decisiones de la Asamblea Nacional?

¿Aprueba la renovación de los poderes públicos así como la realización de elecciones libres y la conformación de un gobierno de unión nacional?

Sin embargo, a tenor de las declaraciones del gobierno, no parece factible que eso vaya a suceder.

El diputado oficialista Héctor Rodríguez tildó de “fracaso” la consulta popular. El ministro de Información, Ernesto Villegas, la llamó “encuesta”; y el presidente Maduro, “consulta interna”. Todos ellos aseguraron que el simulacro de la elección de la Asamblea Constituyente del 30 de Julio, que se celebró también el domingo fue un éxito.

Unos instan a los otros a escuchar las calles, pero oposición y gobierno no parecen dispuestos a escucharse mutuamente.

Por ello, los intentos de negociación y los reclamos de Capriles y otros no parecen realistas.

En el caso ya previsto de que no haya acercamientos, la oposición tiene planteada la llamada “hora cero”.

Hasta el momento apenas se dieron detalles de qué es, pero a la espera de los anuncios de este lunes, hay pistas. Y no son esperanzadoras en un país que lleva tres meses y medio de protestas y con casi 100 muertos.

La última víctima cayó el domingo: una mujer abatida cerca de un punto de votación presuntamente por los disparos de unos motorizados que la oposición califica de “paramilitares del gobierno”.

Lilian Tintori, esposa del líder opositor Leopoldo López, vota en Plaza Brión de Chacaito, en Caracas

“Es de esperar una escalada de conflicto político al nivel más alto de los últimos 18 años: la hora cero”, afirmó en televisión la noche del domingo Edgard Gutiérrez, encuestador y consultor político cercano a la oposición.

“La hora cero no es fácil y podría provocar la radicalización del lado oficial. Serán días difíciles”, presagió Gutiérrez, sin dar más detalles.

“La hora cero es calle para defender un mandato popular, para defender la voluntad soberana, que radica en el pueblo”, dijo el diputado Olivares sin precisar en qué se diferenciará de esa presencia en las calles que ya es constante desde que a finales de marzo dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le quitara poderes a la Asamblea Nacional, el parlamento, de mayoría opositora.

Precisamente la oposición logró en su consulta casi tanto apoyo en número que en la votación oficial de las legislativas de 2015, donde triunfó con 7,7 millones de votos.

Desde entonces y hasta este domingo no había habido en Venezuela ningún otro proceso electoral: el Comité Nacional Electoral (CNE) suspendió el referendo revocatorio al mandato de Maduro el año pasado. Los comicios regionales, que deberían haberse celebrado en diciembre de 2016, se pospusieron hasta este próximo diciembre.

Más presión

Otro diputado opositor, Miguel Pizarro, insiste en la idea de mantener las protestas en la calle, pero no sólo eso.”Parte de lo que viene ahora es aumentar la presión de calle, institucional e internacional”, dijo uno de los jóvenes líderes opositores más pujantes, que cree que la consulta y la participación les da mayor legitimidad en su lucha.

Impedir la Asamblea Constituyente se ha convertido en una “lucha existencial” para la oposición, que considera que si se instala, la Constituyente, con poder absoluto y controlada por el oficialismo, ahogará las pocas ventanas de combate que le quedan.

Se inicia por tanto una cuenta atrás en la que no sólo habrá más protestas callejeras o presión internacional.

En la Asamblea Nacional, de mayoría opositora y que pronto podría ser disuelta por la plenipotenciaria Constituyente, hay previstas importantes decisiones.

“Vamos a nombrar a los magistrados del TSJ que nos corresponden y a los dos rectores del CNE (Consejo Nacional Electoral) con mandato vencido”, avanzó Olivares sobre las funciones del parlamento recogidas en la Constitución.

Dos Estados

Esas decisiones serán seguramente anuladas por el TSJ, que considera al parlamento en desacato, pero acelerarán la deriva que se percibe en las últimas semanas: la formación de un “paraestado”, como lo llama el gobierno, o un Estado paralelo.

Como resultado de la lucha de poderes y del desconocimiento que permite el artículo 350 de la Constitución, en Venezuela en este momento ya hay dos vicefiscales generales. Y el país está pendiente de una posible destitución de la fiscal general, Luisa Ortega, ahora enemiga del gobierno.

Ortega, que no reconoce a la vicefiscal que le impuso el TSJ ni al alto tribunal, no parece que vaya a ceder su sillón en caso de que sea destituida en un extraño proceso.

La fiscal considera ilegítimos a varios magistrados del TSJ que serían ahora renovados por el parlamento.

En agosto, cuando se forme la Constituyente plenipotenciaria, sesionará en el mismo edificio que la Asamblea Nacional sobre la que pende la amenaza de la disolución.

En definitiva, una duplicidad de mandatos y poderes y un desconocimiento mutuo que puede llevar la tensión en Venezuela hasta casi el punto de ruptura.