¿Puede Venezuela superar la crisis en 2018?

POLÍTICA PERSPECTIVAS

POR Luis Vicente León

TEMAS PD
Perspectivas

¿Puede Venezuela superar la crisis en 2018?

21/01/2018

La respuesta tendría que ser sí. Todo puede ocurrir. La historia está llena de “cisnes negros” que han generado cambios que no se esperaban. Pero a las posibilidades debemos siempre enfrentar las probabilidades.

A diferencia de la visión de quienes piensan que la agudización de la crisis económica, condimentada por sanciones y aislamiento internacional, generará las condiciones de salida del gobierno, abriendo opciones para un cambio modernizador, mi opinión es que mientras más fuerte sea el deterioro, más primitiva la economía y más autocrático el gobierno, la probabilidad de su permanencia en el poder se amplifica, como aumenta el riesgo de que el país quede sumido en una condición más deplorable.

La primitivización producida por el modelo intervencionista y controlador, ha venido acompañada por un aumento del control social del gobierno. En consecuencia, la dependencia de la gente a ese mismo actor que la empobrece se incrementa. Si bien la crisis es muy severa, las políticas sociales han crecido en términos de penetración. El programa de reparto de comida barata a través de los CLAP llegó a atender al 73% de la gente en diciembre 2017 y el reparto, ahora vital para un venezolano empobrecido, esta condicionado al “buen” comportamiento. El gobierno tiene monitores en los los consejos comunales. Ellos deciden quien recibe el subsidio y quien no, reduciendo los estímulos a la protesta y la participación por miedo a perder lo único que tiene en la mano. El fracaso de las acciones de calle a principios del año pasado tiene que ver con la ausencia de participación masiva de los estratos pobres en sus propias zonas y el resultado ha sido frustración y desánimo.

Con la presión de calle disminuida y la oposición fracturada, su poder de negociación quedó dependiente de la acción de la comunidad internacional, un factor que suele ser necesario e importante, pero nunca suficiente. En efecto, USA tomó decisiones en ese sentido al presentar un conjunto de sanciones, mientras Europa se introduce en la misma ruta, vinculando sanciones personales a los acuerdos (o desacuerdos) de las negociaciones en Santo Domingo. El gobierno parece haber acusado el golpe e intenta ceder en algunos temas parciales (CNE, fecha de las elecciones, presos políticos) para lavarse la cara y reducir el impacto de las sanciones, pero las posibilidades de que esto produzca una elección realmente competitiva y la invalidación de la Asamblea Nacional Constituyente (su centro de poder absoluto) lucen bajas. El gobierno podría estar dispuesto a hacer cesiones de muchas cosas… menos de su cabeza.

No vemos en este momento una salida clara a la crisis. La probabilidad de solución negociada es baja y la radical más baja aún. ¿Podría ser distinto a lo descrito? Sí, pero para eso se requiere el fortalecimiento y unificación del liderazgo opositor (muy afectado por la lucha desigual, peligrosa e injusta que ha tenido que librar internamente) y la acción internacional tendría que dirigirse a elevar el poder de negociación de esa oposición formal para presionar cambios en la conducta del gobierno, que luego puedan ser aprovechados para el rescate gradual de los equilibrios. No importa cuanto se desee, la probabilidad de cambio inmediato de gobierno parece inviable. Las opciones están más vinculadas a abrir rendijas que se hagan más y más peligrosas al gobierno en el futuro, mientras la oposición consigue mecanismos de reducción del costo de salida de su propio adversario, pues sin ello no habrá cambio posible ni estable.

Este análisis no tiene nada que ver con lo que me gustaría ver en mi país hoy, pero como dice la canción: “Esto es lo que hay”.

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Quinto mes de la ANC: un cierre de año con impacto en 2018

ACTUALIDAD PERSPECTIVAS

POR Carlos García Soto

TEMAS PD
Perspectivas

Fotografía de la Asamblea Nacional Constituyente

El mes de diciembre, el quinto mes de funcionamiento de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), fue de intensa actividad para esa ANC inconstitucional y fraudulentamente convocada.

La usurpación de la función legislativa de la Asamblea Nacional

Por una parte, la ANC usurpó de nuevo la función legislativa que según la Constitución de 1999 corresponde a la Asamblea Nacional, a través de varias “Leyes Constitucionales”.

“Ley Constitucional” sobre la creación de la Unidad Tributaria Sancionatoria

En la Gaceta Oficial N° 41.305 de 21 de diciembre de 2017 fue publicada la “Ley Constitucional” sobre la creación de la Unidad Tributaria Sancionatoria. Conforme al artículo 1:

“El objeto de esta Ley Constitucional es crear una unidad tributaria especial que será utilizada exclusivamente para determinar el monto de las multas y sanciones pecuniarias, cuya base de cálculo esté prevista en unidades tributarias, en los respectivos instrumentos normativos que las prevén, la cual se denomina Unidad Tributaria Sancionatoria”.

El valor de la Unidad Tributaria Sancionatoria se establecerá con base en la variación producida en el índice de Precios al Consumidor (IPC) del Área Metropolitana de Caracas, en el año inmediatamente anterior, fijado por la autoridad competente, oída la opinión del Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de seguridad ciudadana, el Tribunal Supremo de Justicia y el Poder Ciudadano (artículo 4). Es sabido que el IPC no ha sido fijado desde hace varios años.

“Ley Constitucional” del Régimen Tributario para el desarrollo soberano del Arco Minero

En la Gaceta Oficial N° 41.310 sería publicada la “Ley Constitucional” del régimen tributario para el desarrollo soberano del Arco Minero, que permite, entre otras cosas, que el Impuesto sobre la Renta con ocasión de actividades allí desarrolladas sea pagado en divisas o en oro.

“Ley Constitucional” de Inversión Extranjera Productiva

En la Gaceta Oficial N° 41.310 sería publicada la “Ley Constitucional” de Inversión Extranjera Productiva”, que viene a sustituir la Ley de Inversiones Extranjeras publicada mediante Decreto-Ley en 2014. Una de las innovaciones de la “Ley Constitucional” es que ordena que el mínimo de inversión extranjera que se exige sea aportado para obtener el registro de dicha inversión, sea expresado en euros o en renminbis (o su equivalente en otra moneda extranjera).

La usurpación de la función de control de la Asamblea Nacional

En su quinto mes de funcionamiento, la ANC no sólo usurpó la función legislativa de la Asamblea Nacional, sino que también usurpó su función de control sobre el Poder Ejecutivo. Concretamente, usurpó la función de control sobre el presupuesto nacional que corresponde ejercer a la Asamblea Nacional.

La aprobación del Presupuesto de Ingresos y Gastos Operativos del Banco Central de Venezuela, para el Ejercicio Económico Financiero 2018

En la Gaceta Oficial N° 41.300 de 14 de diciembre de 2017 fue publicado el “Decreto Constituyente” mediante el cual se aprueba el Presupuesto de Ingresos y Gastos Operativos del Banco Central de Venezuela, para el Ejercicio Económico Financiero 2018.

La aprobación de la Ley de Presupuesto para el Ejercicio Económico Financiero 2018, la Ley Especial de Endeudamiento Anual para el Ejercicio Económico Financiero 2018, y el Plan Operativo Anual del año 2018

Por otra parte, mediante Gaceta Oficial N° 41.293 de 5 de diciembre de 2017 fue publicado el “Decreto Constituyente” mediante el cual se aprueba la Ley de Presupuesto para el Ejercicio Económico Financiero 2018, la Ley Especial de Endeudamiento Anual para el Ejercicio Económico Financiero 2018, y el Plan Operativo Anual del año 2018. Según la Constitución de 1999, esa aprobación sólo corresponde a la Asamblea Nacional.

La supresión y liquidación de los órganos de gobierno del Área Metropolitana de Caracas y del Distrito del Alto Apure

Además, la ANC suprimió figuras de la descentralización política que encuentran anclaje en la propia Constitución de 1999.

En la Gaceta Oficial N° 41.308 de 27 de diciembre de 2017 sería publicado el “Decreto Constituyente” mediante el cual se suprime y ordena la liquidación de la Alcaldía Metropolitana, el Cabildo Metropolitano y la Contraloría Metropolitana, todas éstas del Área Metropolitana de Caracas y del Distrito del Alto Apure, sus órganos y entes adscritos.

La “juramentación” del Gobernador del Estado Zulia y de los Alcaldes

Al convocarse las elecciones a Alcaldes, el CNE también convocó las elecciones a Gobernador del Zulia. En la medida en la que resultó electo un Gobernador cercano al sector oficial, éste acudió ante la ANC para “juramentarse”. Por ello, la ANC dictó el “Decreto Constituyente” mediante el cual se Juramenta el Gobernador Proclamado del estado Zulia (Gaceta Oficial N° 41.300 de 14 de diciembre de 2017).

Por Gaceta Oficial N° 41.300 de 14 de diciembre de 2017 se dictó el “Decreto Constituyente” mediante el cual se delega la Juramentación de las Alcaldesas Proclamadas y Alcaldes Proclamados de forma tal que “el acto de juramentación de las alcaldesas y alcaldes proclamados deberá celebrarse de forma conjunta en cada estado ante las y los constituyentes delegados a tales efectos por la Junta Directiva en representación de la Asamblea Nacional Constituyente” (artículo 1).

El Decreto Constituyente para la participación en procesos electorales

Luego de los procesos electorales de 2017, la ANC acogió lo que había sido la solicitud de varios voceros del oficialismo: que se exigiera un proceso de “validación” para aquellos partidos políticos que no participaron en las elecciones a Alcaldes que se celebraron el 10 de diciembre.

En la Gaceta Oficial N° 41.308 de 27 de diciembre de 2017 sería publicado el “Decreto Constituyente” para la participación en procesos electorales. En abierta violación de la Constitución y de la propia Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones señala el artículo 1 de ese “Decreto Constituyente”:

“Las organizaciones con fines políticos para participar en los procesos electorales nacionales, regionales o municipales deberán haber participado en las elecciones del periodo constitucional de ámbito nacional, regional o municipal inmediatamente anterior, además de cumplir con los demás requisitos previstos en la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones”.

Por el contrario, si una organización con fines políticos no hubiera cumplido con lo anterior, deberá realizar el proceso de renovación previsto en la Ley de Partidos Políticos, Reuniones Públicas y Manifestaciones (artículo 2).

***

Tal es, resumido, el conjunto de actuaciones con las cuales cerró el año la ANC, a saber: (i) la usurpación no sólo de la función legislativa de la Asamblea Nacional, sino también (ii) la usurpación de su función de control; (iii) la supresión de figuras propias de la descentralización y (iv) la sujeción de la participación electoral de partidos políticos de oposición a la voluntad de la ANC y del CNE.

Sin duda, las decisiones de la ANC en diciembre de 2017 se van a proyectar en la dinámica institucional de 2018.

Adiós a un mal año

ACTUALIDAD PERSPECTIVAS

POR Alberto Barrera Tyszka

Adiós a un mal año
Por Alberto Barrera Tyszka

31/12/2017

El 2017 fue áspero, duro, doloroso. Por eso se va cabizbajo, cargando muchas melancolías bajos los brazos. Este año, la mayoría de los venezolanos hemos sido derrotados.

Nos venció un gobierno que decidió abandonar la política para ejercer exclusivamente la violencia en todas sus formas y dimensiones, para convertir la extorsión y el chantaje en la práctica oficial cotidiana. Nos venció una institucionalidad sometida voluntariamente a los designios de la nueva oligarquía.  Nos venció un poder moral entregado a la inmoralidad. Nos venció una Asamblea Nacional Constituyente que ni siquiera se representa a sí misma, que solo es un instrumento para defender los intereses de los poderosos. Nos venció también una oposición errática, incapaz de unirse alrededor del sufrimiento de las mayorías; un liderazgo opositor dividido, obsesionado por sus ambiciones personales más que por las grandes tragedias del país.

Nos venció  la economía, la inflación y la escasez. Nos venció el horror de ser un país donde mueren niños por desnutrición.  Nos venció el hambre y la enfermedad.  Nos venció, sobre todo, la ceguera y la soberbia de un gobierno que no quiere ver nada de esto, que no está dispuesto a reconocer la realidad.  Nos venció una élite que rechaza la “ayuda humanitaria”, una élite a la que no le importa nada, que no quiere negociar, que –hasta nuevo aviso- ha decidido suspender la democracia en Venezuela.

Nos vencieron los enchufados. Los que cada vez son menos. Los privilegiados. Los que aparecen bailando en la TV. Los que sonríen y hacen chistes sobre la pobreza. Los que tienen escoltas y soldados para protegerse. Los que pueden enfermarse sin ningún problema. Los que no necesitan un carnet de la patria para sobrevivir.

¿Cómo se le dice adiós a un mal año? ¿Con qué ánimo se puede recibir al 2018?

Sería ideal poder creer en la fantasía del año nuevo y la vida nueva. Imaginar, por ejemplo, que Tarek Williams Saab aparecerá el 3 de enero mostrando el video donde Euzenando Prazeres de Azevedo, ex presidente de Odebrecht en Venezuela, asegura haber entregado 50 millones de dólares para la campaña de Nicolás Maduro.  O esperar que  alguien en el gobierno tenga el coraje y la dignidad de aceptar que hay graves problemas, que el modelo fracasó, que la gente pasa hambre, que la corrupción y la negligencia han sido más eficaces y potentes que el imperialismo.  Pero, por lo que se ve, nada de esto sucederá.  En el horizonte del 2018 no se ven milagros.

George Orwell, que pensó y narró con mucha agudeza procesos como el que estamos viviendo, escribió en 1946 que “un Estado totalitario es una teocracia y su casta dominante, para mantener su posición, debe creerse infalible”.   Esa es nuestra desgracia. Nos gobiernan los infalibles.

Ellos ya solo son la certeza del poder. Una certeza cada vez más pequeña y más violenta. No hay nada nuevo en ellos. Nada distinto. Así sea difícil, así parezca imposible, la única posibilidad de cambio está de nuestro lado, somos nosotros. Todos los demás.  Esa incertidumbre, ese temor, esa desazón, aunque parezca increíble, sigue siendo nuestra única esperanza.

ALBERTO BARRERA TYSZKA
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3 lecciones que Venezuela debe aprender de la dictadura de Mugabe; por Andrés Cañizález

Por Andrés Cañizález | 28 de julio, 2017

Fotografía de Reuters

Fotografía de Reuters

El presidente Nicolás Maduro reparte réplicas de la espada de Simón Bolívar, como se dice popularmente, a diestra y siniestra. El acto de este 26 de julio fue una buena muestra de esa política manirrota de repartir réplicas de una espada que otrora estuvo reservada para ocasiones realmente especiales. Viendo este acto recordé la primera vez que hubo una polémica seria: Hugo Chávez le dio una de esas réplicas al dictador de Zimbabue, Robert Mugabe, en el año 2000.

La dictadura de Mugabe, aunque lejana en el plano geográfico, debe ser vista con detenimiento desde Venezuela. Mugabe celebró en febrero, con una fiesta fastuosa, sus 93 años de los cuales 37 ha estado en el poder. El viejo Bob, como se le suele llamar en Zimbabue (antigua Rodesia), ha anunciado que en 2018 será nuevamente candidato para un período de 5 años. No se cree inmortal, y ya ha apuntalado a su esposa Grace, de 52, como heredera.

Zimbabue, desde que surgió como república en 1980, no ha conocido otro mandatario distinto a Mugabe. Al viejo Bob se le adjudican claramente dos grandes etapas. La primera, en la que se convirtió en el héroe nacional: salió de la cárcel para impulsar el surgimiento de la nación, puso fin al apartheid y le dio un empuje a la vida económica. En 1990 Mugabe deja en claro que su objetivo es permanecer en el poder, a cualquier precio. Se declara Mugabe como marxista, se instaura el partido único y se aprueba una reforma constitucional; Zimbabue pasa a conocer las violaciones masivas de derechos humanos (si bien ya existían precedentes desde los 80), se destroza la economía nacional y cunde la pobreza.

De la dictadura de Mugabe sintetizo tres mensajes que pueden tener eco en la Venezuela de hoy.

1. La cooptación del liderazgo opositor

Hace poco menos de una década, cuando Zimbabue atravesaba el punto más álgido de la crisis económica, y en buena medida producto de la mediación internacional, se logró un “gobierno de unidad nacional”. Quien era el líder y rostro emblemático de la oposición, Morgan Tsvangirai, del Movimiento Cambio Democrático, ganó las elecciones pese al fraude. Mugabe, con el respaldo de las fuerzas armadas, no reconoció el triunfo opositor y construyó el modelo de “transición”, como se le conocía entonces. Mugabe seguiría actuando como presidente y Tsvangirai como primer ministro, además de incorporar a otros opositores a algunas dependencias del Estado.

Si bien en aquel momento aquello parecía una salida razonable a la crisis, para evitar un derramamiento de sangre, aquel “gobierno de unidad nacional” fue en realidad una ficción. Los hilos del poder siguieron controlados por Mugabe y su partido Unión Nacional Africana de Zimbabue – Frente Patriótico(ZAPU-PF), junto con los militares y milicias armadas al servicio del dictador. El paso por el cargo de primer ministro de Tsvangirai no implicó una transición democrática, sino una cooptación de los factores democráticos por la dictadura.

En ese período 2008-2013, el gobierno Mugabe-Tsvangirai llevó adelante además un ajuste económico, con el que el régimen compartió con la oposición el costo político por el desastre económico que en realidad había generado la dictadura previamente. De cara a las elecciones de 2013, Tsvangirai estaba tan desacreditado que se le expulsó de su partido y la oposición acudió divida a las elecciones, en las que nuevamente se impuso Mugabe para el período actual (2013-2018).

2. Una crisis económica por sí sola
no acaba con una dictadura

Zimbabue es posiblemente el mejor ejemplo reciente de cómo un régimen dictatorial puede sobrevivir a una aguda crisis económica. El país africano llegó a tener una hiperinflación que se contabilizó en trillones (los precios se duplicaban cada 24 horas), en una escalada que se extendió por algunos años. En 2007, el Banco Central de Zimbabue declaró “ilegal” a la inflación y el régimen encarceló a comerciantes y empresarios. La moneda más alta, en aquel momento, era un billete de 10 millones de dólares zimbabuenses y equivalía apenas a 4 dólares estadounidenses.

Abundan de aquel período los relatos periodísticos que mostraban cómo una taza de té, en un café de Harare, duplicaba su precio de la mañana al final de la tarde del mismo día, o de cómo los empleados públicos acudían con carretillas al banco para retirar sus pagos. Eran bultos de billetes que no les salvaban de la pobreza. Se calcula que un tercio de la población de Zimbabue emigró a países vecinos, especialmente a Sudáfrica. Emigró una clase media negra que se había formado precisamente en la primera década de esplendor de Mugabe.

Los más pobres pasaron a sobrevivir gracias a las remesas de los familiares que emigraron y a la ayuda internacional que incluso se lanzaba desde aviones de organismos internacionales ante el rechazo de la dictadura de aceptar tales donaciones de alimentos básicos. El “gobierno de unidad nacional” tomó medidas pragmáticas en materia económica. Si bien Zimbabue ya no es la potencia económica que fue en los 80, se revirtió en parte la expansión de la pobreza y se adoptó una cesta de monedas extranjeras (dólares, libra, yen) con circulación dentro del país.

El dólar de Zimbabue se remata hoy en subastas on line, los montones de ceros de esos billetes son el símbolo de un fracaso económico, pero al mismo tiempo dejan en evidencia la capacidad de una dictadura para reinventarse.

3. La comunidad internacional tiene sus prioridades y las reordena

Hace una década Zimbabue era, como hoy Venezuela, el foco de la atención internacional, tanto de la prensa como de organismos internacionales, en particular de la Unión Europea. Se combinaban la crisis económica y humanitaria, la lucha de la oposición democrática que parecía muy cerca de alcanzar el poder y se veía a un Mugabe en declive, acosado por varios frentes.

El esquema de transición que acompañó la comunidad internacional para Zimbabue, con el “gobierno de unidad nacional” al que nos hemos referido, hizo que descendiera de forma notable la mirada externa sobre la dictadura de Mugabe. Los países occidentales, incluso los más comprometidos con la causa democrática, han aprendido a convivir con el viejo Bob.

La reinserción de Zimbabue en la comunidad internacional, que termina aceptando sin aspavientos a Mugabe, tuvo un punto clímax en 2015 cuando el viejo dictador fue electo-por fin- como presidente de la Unión Africana (UA) por el resto de Estados del continente africano.

Ya a nadie parece importarle, al menos no lo dicen públicamente, que Zimbabue siga gobernada por un dictador.

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Fuentes

Carlin, John. “Robert Mugabe, un tirano con seis carreras”. https://elpais.com/internacional/2012/08/10/actualidad/1344603465_466175.html

CIDOB. “Biografía de Morgan Tsvangirai”. https://www.cidob.org/biografias_lideres_politicos/africa/zimbabwe/morgan_tsvangirai

Grill, Bartholomäus.“El déspota de la mano fría”. https://elpais.com/internacional/2016/03/02/actualidad/1456929242_298929.html

Moreno, Gonzalo. “El legado de Mugabe”. https://elpais.com/elpais/2013/07/29/africa_no_es_un_pais/1375077600_137507.html

Naranjo, José. “Mugabe elegido presidente de la Unión Africana”. https://elpais.com/internacional/2015/01/30/actualidad/1422623226_842208.html

Naranjo, José. “Grace Mugabe ya ensombrece al camarada Bob”. https://elpais.com/internacional/2017/03/03/actualidad/1488536397_558987.html

Telesur. “Zimbabue asume la presidencia de la Unión Africana”. http://www.telesurtv.net/news/Zimbabwe-asume-la-presidencia-de-la-Union-Africana-20150130-0048.html

Wikipedia. “Biografía de Robert Mugabe”. https://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Mugabe