Categoría: Salud

Más de 30 organizaciones exigen al Estado el respeto a la salud y a la vida este #30N

Exigir un mecanismo de cooperación internacional para que llegue la ayuda humanitaria a Venezuela. Ese es el principal objetivo de En Protesta Pacífica y de más de 30 organizaciones que participarán en una concentración por la salud convocada para este jueves 30 de noviembre, en la plaza Brión de Chacaíto, en Caracas.

La actividad se iniciará a las 4:00 pm y contará con la presencia de integrantes de la sociedad civil y organizaciones que velan por el cumplimiento de los derechos humanos, entre ellas la Alianza Venezolana por la Salud, la Fundación BengoaConviteProveaPsicólogos sin Fronteras y Codevida.

Esta última organización viajará a República Dominicana para la negociaciones pautadas entre Gobierno y oposición este 1 y 2 de diciembre. Como actores independientes, la coalición enfocada en la defensa del derecho a la salud propondrá mecanismos para hacer frente a la crisis humanitaria que atraviesan los pacientes venezolanos.

“Más que la apertura de un canal humanitario exigimos abrir los mecanismos decooperación internacional para que llegue la ayuda y se le entregue a las sociedad civil. Estas mismas organizaciones, que son las que conocen la crisis, serán las que hagan llegar esa ayuda a quienes más lo necesitan”, indicó la psicóloga social María Teresa Urreiztieta, una de las organizadoras de la actividad.

Urreiztieta invitó a la sociedad civil a tomar parte en esta convocatoria para dar sustestimonios y exigir al Estado el cumplimiento de sus derechos. “La vida del país está en riesgo. El país está en emergencia“, finalizó.

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¡Alerta! Brote de Malaria se extiende sin control

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En Venezuela un brote de malaria se propaga sin control. Una avalancha sin escondite para las comunidades con más infectados. Miles de personas acuden diariamente a centros de salud para someterse a un tratamiento o confirmar la sospecha de que deben ser medicados ante la epidemia.

La malaria ha aumentado con el auge de la minería ilegal en Bolívar, donde hasta el 21 de octubre se registraron 206.240 casos. Amazonas, Delta Amacuro, Monagas, Apure, Guárico, Anzoátegui, Barinas y Miranda son otras entidades en las que la amenaza está latente.

El caraqueño César Guzmán, de 20 años, es una de las víctimas de la malaria. Se contagió de malaria falciparum, uno de los tres tipos que da en Venezuela, en una de las minas de Bolívar, cuando trabajaba por la “fiebre del oro” para cubrir las necesidades de su esposa y dos hijos ante la crisis económica. A su corta edad le ha tocado preocuparse más por la comida que llevará a su casa que por disfrutar su juventud.

En los meses que estuvo en la región fue diagnosticado y medicado. Cuando volvió a Caracas no sentía malestar por la enfermedad; sin embargo, su pesadilla no había terminado. En su retorno a la capital, Guzmán volvió a presentar los síntomas que sufrió en la primera ocasión. Recayó por segunda vez.

Tratamiento a medias

Venezuela tiene las condiciones de temperatura y humedad precisas para que el parásito que produce la malaria, transmitido por la picada de un zancudo, prospere y viva por un lapso de tiempo mayor al habitual, explica Óscar Noya González, investigador del Instituto de Medicina Tropical y coordinador del Centro para Estudios sobre Malaria del Instituto de Altos Estudios en Salud “Doctor Arnoldo Gabaldón” de la UCV.

Noya destaca que existen cinco tipos de paludismo, de los cuales vivax, falciparum y malariae se hallan en el país.

“Un mismo mosquito puede llevar dos parásitos. Son casos excepcionales en los que una persona puede tener las tres especies. El tratamiento es distinto para cada uno. No se pueden tratar de forma similar. Vivax deja una semilla en el hígado y es el único que necesita primaquina, (un medicamento indispensable para tratarlo). En las otras especies solo es necesario destruir al parásito que vive dentro del organismo”.

Noya reveló, en una entrevista para El Nacional Web, que debido a la escasez de medicamentos hay pacientes que no pueden ser tratados.

“Llevo casi un mes que no recibo primaquina. Hemos agotado la asistencia de medicamentos. Hay dos centros en Caracas que cuentan con medicinas, la Zona 10 de malariología de El Cementerio y el Centro para Estudios sobre Malaria”, agregó preocupado.

Las medicinas distribuidas son insuficientes para la cantidad de casos, reportó el experto. El tratamiento debería durar 14 días, de lo contrario el paciente puede recaer y tener más de cinco episodios de malaria.

Mortalidad

Los afectados confiesan que hacen largas colas. Pasan hasta tres días continuos en las puertas de los centros médicos para ser atendidos. La desesperación ha llevado a los pacientes a consumir otras medicinas o líquidos para intentar aplacar el tormento de los dolores que causa la enfermedad, incluso creolina.

En Monagas, por ejemplo, hay personas desesperadas que vierten dos gotas de creolina en una cápsula, como las del omeprazol, para ingerirlas.

Nadie escapa de la crisis. Adultos, ancianos y niños son vulnerables ante la enfermedad, que puede volverse mortal si no se trata a tiempo. Los casos se vuelven complejos de acuerdo con el tipo de mosquito que pica a una persona.

Este año se conoció que el país presenta 48% de los casos de malaria en todo el continente. El gobierno, por su parte, ocultó los datos epidemiológicos y dejó de publicar la información desde hace tres años.

Cifras

José Félix Oletta, ex ministro de Sanidad, señaló que los casos de contagios pueden aumentar entre 510.000 y 550.000, impacto que, a su juicio, podría incrementar el número de muertes entre 320 y 350.

“Esta situación puede ser peor si la malaria se sigue diseminando en el resto del país. El problema puede ser muy grande porque no hay capacidad de diagnóstico”, sostuvo el ex ministro.

Tanto Noya como Oletta advierten acerca del riesgo de la falta de medicamentos antimaláricos para los enfermos, así como las insuficientes acciones por parte de las autoridades del sector salud para erradicar a los mosquitos que transmiten el mal.

Desde 2000 a 2016, Venezuela presentó los peores indicadores de desempeño de Malaria. Aumentó 709% el número de casos, 521% las muertes relacionadas con la epidemia y 540% la incidencia parasitaria anual (IPA).

Un grupo de especialistas y ex ministros, entre ellos Oletta, instaron a la Organización de Naciones Unidas, Organización Panamericana de Salud y la Agencia de los Estados Unidos para Ayuda Internacional a apoyar y tomar acciones urgentes destinadas a controlar esta epidemia.

Horacio Suárez Fernández, de 67 años de edad, viaja constantemente de Anzoátegui a Caracas para hallar el tratamiento, escaso en la entidad. En la misma situación están tres de los cinco integrantes de su familia. Desde que se contagió de paludismo vivax, comenzó su angustia

[blockquote“Debe haber un control de la gente que viene de Bolívar, el paludismo viene de ahí. Ojalá las autoridades no se queden en dar una pastilla, sino que vayan a la raíz”, expresó Suárez Fernández, quien esperaba recibir la segunda dosis del tratamiento que ponga fin a su enfermedad.[/blockquote]

El sistema de salud colapsó. Para combatir la malaria no se distribuyen mosquiteros, insecticidas ni se fumiga en los sectores endémicos. Mientras tanto, conseguir los suministros para el diagnóstico y tratamiento de la malaria es cada vez más difícil.

La Organización Mundial de la Salud reconoció en 1960 que Venezuela fue el primer país en el mundo en erradicar la malaria; sin embargo, el logro quedó en el pasado. Mientras tanto la incertidumbre abriga los hogares en los estados más afectados, los pacientes rezan para adquirir el tratamiento y los mineros siguen expuestos a contagiarse.

Con Información de El Nacional

FMV responsabiliza al gobierno por “holocausto de salud” en el país

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La Federación Médica Venezolana (FMV) condenó que el gobierno del mandatario nacional Nicolás Maduro es culpable de que la salud en Venezuela pueda compararse con un holocausto.

“La razón por la que usamos el término de holocausto de la salud es que el gobierno ha mantenido a los hospitales en una situación precaria, al no colocar como debe ser la cantidad de insumos que se necesitan para atender emergencias. Suena un poco duro pero es la realidad”, relató Douglas León Natera, presidente de la FMV.

León Natera presentó para El Nacional Web un balance de rendimiento del sistema de salud venezolano en los últimos años y expuso algunas de las consecuencias que dejó un estado de emergencia en este sector, del cual no se ha recuperado hasta el momento.

El especialista aseguró que la escasez de medicamentos e insumos médico-quirúrgicos, las malas condiciones de los hospitales y la inseguridad limitan y vulneran el ejercicio de la Medicina en el país.

La federación agrupó a los gremios y colegios de médicos en el país, por lo que lleva registros del rendimiento de sus profesionales en los hospitales. También de los profesionales egresados de las facultades de Medicina y de aquellos que abandonan el país.

Migración médica

León Natera explicó que médicos prefieren emigrar a otros países para ejercer su profesión, situación que no era común hace un par de décadas.

“Los doctores iban al exterior era para extender sus conocimientos y al terminar ya estaban de vuelta al país”, señaló el doctor, aunque aseguró que a pesar de la inestabilidad económica y social, muchos médicos desean continuar en el país.

Rendimiento del sector salud en 2016 y 2017

“El panorama en Venezuela es muy complicado porque, a pesar que está en la Constitución de la República garantizar la salud y la vida, las autoridades no se ocupan de ellos como debería ser”, enfatizó el especialista.

De acuerdo con la FMV, los principales hospitales del país tienen al menos 5% o menos del material necesario para la continuidad de la atención médica y garantizar la salud de los venezolanos.

Los servicios afectados en los hospitales son todos, no hay uno que se salve, desde la atención primaria hasta la morgue. En las consultas externas muchos hospitales no tienen ni papelería para hacer récipes e indicaciones para los medicamentos”, recalcó.

Los hospitales venezolanos presentaron en 2017 78% de escasez en medicamentos, 75% de falla en materiales médico-quirúrgicos y 76% de deficiencia en catéteres y sondas, según la organización Médicos por la Salud.

“Estas situaciones se repiten en todos los hospitales del país y lo que resulta más grave es que los médicos sufren agresiones por parte de los pacientes y familiares porque no tienen cómo atenderlos”, denunció.

El profesional consideró que los hospitales se encuentran en cierre técnico forzado, debido a que deben mantenerse abiertos pero no realizan ningún tipo de atención especializada.

Instancias internacionales

La FMV denunció ante El Vaticano, la Confederación Médica Latinoamericana, la Organización Internacional del Trabajo, el Consejo Médico Mundial y el Foro Iberoamericano de Medicina las consecuencias de la crisis humanitaria, porque consideran que la mediación internacional es necesaria para conseguir la ayuda humanitaria.

“Todo el año denunciamos las irregularidades y tomamos como ejemplo el Hospital Universitario de Los Andes, donde un grupo de médicos residentes iniciaron una huelga de hambre en 2016 porque no tenían cómo atender a sus pacientes”, agregó.

La organización también envió la denuncia de los infantes que eran atendidos en cajas de cartón en lugar de cunas, en Anzoátegui (septiembre de 2016). Además, informaron de las agresiones y despidos injustos de un grupo de médicos en Maracay (Octubre 2016).

Información epidemiológica

La Organización de Naciones Unidas (ONU) promueve, en su numeral “C” del programa de Metas del Milenio, “haber detenido y comenzado a reducir, en 2015, la incidencia de la malaria y otras enfermedades graves”.

Entre las recomendaciones de la ONU se encuentran el aumento de producción de redes para mosquitos tratadas con insecticida, la adquisición de medicamentos antipalúdicos más efectivos y avanzar en la erradicación de la tuberculosis.

Otro aspecto característico en la crisis que atraviesa Venezuela es la reaparición y refuerzo de enfermedades endémicas y transgénicas que fueron registradas por los medios de comunicación, gracias al respaldo de los médicos.

El Estado no ha proporcionado los datos epidemiológicos correspondientes a 2017. De hecho, el boletín oficial epidemiológico no se publica regularmente desde hace aproximadamente tres años.

El resumen del boletín de 2016 fue difundido los primeros meses de este año por Antonieta Caporale, ex ministra de Salud, pero luego de su destitución la información epidemiológica fue nuevamente restringida.

En ese sentido, León Natera denunció que en medio de la escasez de información oficial hay pacientes que han sufrido brotes de enfermedades que ya estaban erradicadas o controladas.

“Venimos advirtiendo la reaparición de enfermedades ya erradicadas en Venezuela desde 2002, cuando hubo el primer muerto por dengue. Estábamos en presencia de una posible emergencia y al final este año hubo más 63.000 casos”, señaló León Natera.

En los últimos 6 años, la FMV registró 4.000 nuevos casos de tuberculosis pulmonar en el país y un acelerado aumento en el contagio de malaria desde 2007.

“Para cerrar con broche de oro está la presencia de la difteria, una patología que tenía más de 25 años erradicada, en Bolívar.

“El Ministerio de Salud ordenó la vacunación luego de que se difundieran varios casos de niños que murieron por esta enfermedad. En lugar de prevenir la enfermedad, la atacan luego de que hizo estragos”.

Con Información de El Nacional

#MonitorDeVíctimas En hospital Pérez Carreño intentaron ocultar muerte de comerciante que ingresó herido y falleció en quirófano

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Lysaura Fuentes

El comerciante independiente Juan Miguel Méndez Subero, de 35 años de edad, perdió la vida de forma inesperada cuando regresaba de visitar a una tía en el sector San Rafael, barrio Los Mangos, parte alta de La Vega, municipio Libertador de Caracas, ese jueves 28 de septiembre a las 7:30 de la noche.

Ese día Subero estaba preparado para celebrar su cumpleaños número 36. Faltaban cinco horas para la conmemoración, pero como era de costumbre asistió a la casa de su tía en La Vega para ir festejando por adelantado.

Cuando eran las 7:30 de la noche decidió irse del lugar y bajó del barrio en un mototaxi. Subero se quedó en la redoma de La India y en ese lugar fue víctima del hampa.  Un hombre se le acercó  y lo obligó a entregar sus pertenencias, pero Juan Miguel se opuso y el asaltante le disparó en el abdomen.

El pistolero huyó del sitio del suceso con un koala de la víctima, donde guardaba su celular y dinero.

El comerciante fue trasladado por un hermano en una moto hasta el Hospital Miguel Pérez Carreño. De inmediato lo ingresaron en emergencia, y desde ese momento desconocían su estado.

Sin respuesta

Marianny Subero estaba en El Junquito cuando le llegó la noticia de que a su hermano lo habían herido. Ella se presentó a las 8:00 de la noche en el hospital y le dijeron que había sido ingresado a quirófano para ser operado.

Tanto ella como demás miembros de su familia estaban nerviosos y atentos esperando información de Subero, pero no obtuvieron respuesta en toda la noche.  Cuando solicitaban conocer su estado los médicos les contestaban que: “está en quirófano, no se preocupen que él va a aguantar la operación”.

Lee también: #MonitorDeVíctimas | Asesinaron a comerciante cuando faltaban cinco horas para su cumpleaños[/box]Marianny se fue del centro médico a la 1:00 de la madrugada del día siguiente para su casa a descansar y cargar el teléfono, luego regresó a las 9:00 de la mañana y no logró una respuesta sobre el estado de su hermano.

Su desesperación se aumentó y exigía a toda costa una respuesta, subió al piso 4 del recinto para ver si encontraba a su hermano ya operado y unos milicianos le dijeron que no podía pasar. Tanta fue su insistencia que verificaron un listado  y no hallaron a Juan Miguel.

“Yo pensé lo peor, bajé y les dije a mis hermanos que debíamos ser fuertes, que algo malo le había pasado a Juan Miguel”, contó Marianny.

En ese momento, una amiga que trabajaba en el hospital los saludó y le dieron el nombre del comerciante para que verificara. Ella regresó luego de cinco minutos con la noticia de que estaba muerto.

Juan Miguel Subero tenía un negocio en Quinta Crespo y dejó una niña de 12 años.

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#03Oct Hecho En Revolución: No resolvemos el problema pero detenemos al que lo denunció

Dos estudiantes de medicina y cinco trabajadores de un hospital venezolano fueron detenidos este lunes por la divulgación en redes sociales de fotografías de mujeres dando a luz en las sillas de la sala de espera, denunció una ONG.

AFP

“Funcionarios del CICPC -policía científica- y del SEBIN -servicio de inteligencia- llegaron al hospital Pastor Oropeza de Barquisimeto (estado Lara, oeste) diciendo que investigaban el origen de las fotografías y se llevaron a siete personas”, dijo a la AFP Andrés Colmenares, coordinador de la organización Funpaz.

El fin de semana se divulgaron en las redes sociales las fotografías de las mujeres desnudas, en las que incluso se observan sus rostros, en trabajo de parto en las sillas de metal de la sala de espera del hospital.

Colmenares afirmó que los agentes de los cuerpos de seguridad detuvieron a los cinco trabajadores del hospital y a las dos estudiantes de la Universidad Lisando Alvarado de Barquisimeto en condición de “entrevistados, sin ningún tipo de orden firmada por algún juez o un fiscal”.

Funpaz se enteró de las detenciones, precisó el activista, por la denuncia anónima de médicos del recinto. Al final de la tarde, acotó, una estudiante fue liberada.

“Es una violación de su derecho a la libertad personal y al debido proceso, no los dejaron comunicarse con sus abogados”, señaló Colmenares.

El ministro de Comunicación, Ernesto Villegas, difundió en sus redes sociales videos en los que la viceministra de Salud, Linda Amaro, responsabiliza al gobernador de Lara, el opositor Henri Falcón, de que el hospital Pastor Oropeza esté colapsado.

Según Amaro, en el Hospital Central de Barquisimeto, uno de los de mayor capacidad, administrado por la Gobernación de Lara y dotado de insumos enviados por el gobierno, le dicen a las embarazadas que no tienen insumos y que deben comprarlos por su cuenta, por lo que terminan yéndose al Pastor Oropeza, gestionado por el gobierno central.

Venezuela atraviesa una aguda crisis económica, caracterizada por una severa escasez de alimentos y medicinas. Según la Federación Farmacéutica, 85% de los medicamentos escasean.

avs/erc/rsr

El chorro de la ballena le destrozó el riñón y la vesícula a un joven de 20 años

01062017 Manuel Melo Andrea Hernandez/EL ESTIMULO

04/06/2017

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FOTOGRAFÍA: ANDREA HERNÁNDEZ @ANDRERNANDEZ/EL ESTIMULO

MARÍA EMILIA JORGE M.

@EmiliaJM

BALLENA | CRISIS EN VENEZUELA | CRISIS HUMANITARIA | GUARDIA NACIONAL BOLIVARIANA | MANUEL MELO BEROES | PROTESTAS 2017 | REPRESIÓN | RIÑÓN |

Directo al cuerpo. Las denuncias de que la Guardia Nacional Bolivariana usa armas no letales para atacar a los manifestantes a quemarropa crecen. Primero fueron perdigones, luego bombas lacrimógenas y ahora es un chorro de agua a presión. El incumplimiento de los reglamentos nacionales e internacionales de control de orden público le costaron un riñón y la vesícula a Manuel Melo Beroes.

El primer chorro a presión lo empujó hacia el pavimento. El escudo de madera y el bolso que llevaba saltaron por el aire y no los volvió a ver. El dolor y los gritos de auxilio crecieron conforme se hacía consciente del golpe que había recibido.

El segundo impacto lo sentenció y le destrozó un riñón y la vesícula.

No tenía ni idea del destino de la marcha que intentaba proteger, pero el día en el que Manuel Melo Beroes perdió el órgano, el 22 de mayo, la oposición venezolana protestaba contra la escasez de medicamentos.

La crisis humanitaria, ahora, le da la tercera estocada.

Manuel es un joven de 20 años que tiene una esposa y una hija de 1 año, con las que no puede vivir pues no tiene las posibilidades económicas. Su nevera está vacía y en su casa su mamá, su hermano menor y su padrastro reducen la cantidad de comidas que consumen al día para rendir el dinero. Por eso salió a protestar desde abril.

01062017 Manuel Melo Andrea Hernandez/EL ESTIMULO

Vive en el corazón de Quinta Crespo, zona tradicionalmente chavista, ubicada en el oeste de Caracas. “He participado en la resistencia en El Paraíso, Capuchinos, San Martín. Salgo solo siempre”, cuenta a El Estímulo.

Las protestas en el este de la ciudad se le hacían lejanas y el regreso lo angustiaba pues podían verlo sucio y asociarlo con la oposición.

“Una semana antes fue que decidí ir a una marcha en Altamira. Unas personas nos dieron guantes para que no nos quemáramos con las bombas lacrimógenos, un casco y unos escudos. Como vi que nos ayudaban con cosas que podían ser útiles decidí seguir yendo y ayudar a la resistencia de esa zona”, dice el estudiante de Diseño Gráfico del Instituto Universitario de Tecnología Industrial (Iutirla).

El 22 de mayo, la marcha por la salud partió al mediodía desde Parque Miranda y tenía por destino el Ministerio de Salud, pero al llegar a Chacaíto un piquete de la Guardia Nacional Bolivariana les impidió el paso en la avenida Francisco de Miranda. Los manifestantes optaron, como la mayoría de las veces en los 65 días de protestas, por tomar la autopista Francisco Fajardo, donde los esperaba otro contingente de los organismos de seguridad del Estado.

“Los médicos decidieron hablar con los guardias. Yo no estaba ahí porque no me interesaba hablar con la GNB. Una vez que los médicos regresaron, desde la tanqueta nos leían un artículo de la ley que decía que no podíamos obstruir la autopista”.

Seis tanquetas avanzando y bombas lacrimógenas por doquier no bastaron para replegar la manifestación. La GNB activó la ballena.

“Dos chamos estaban prendiendo una molotov (bomba hecha con una botella y gasolina). Pidieron un escudero y yo me puse delante de ellos para protegerlos. Cuando lanzan la bomba corremos y es cuando el agua me pega la primera vez en el costado izquierdo”, recuerda.

Manuel sintió que el golpe le había sacado todo el aire del cuerpo. Cuando pedía que alguien lo ayudara a levantarse sintió otro impacto que lo arrastró por el piso.

“No podía expandir el tórax. Me gritaban que venía la ballena, que iba a darme otra vez. Trato de correr, pero no puedo y es cuando me alzan y me montan en una moto. Cada vez que caía en un hueco me dolía”.

La misma ballena que lo revolcó a él, tumbó a un médico que segundos antes había abrazado a un funcionario de la GNB en son de paz.

El muchacho fue trasladado a Salud Chacao, un centro asistencial municipal. Casi no podía caminar ni respirar. El dolor no le permitía siquiera enderezar la espalda.

El diagnóstico inicial fue una fractura de costillas, por lo que lo trasladaron al hospital Domingo Luciani. Cinco horas después, en las que estuvo totalmente solo, Manuel fue ingresado al quirófano para drenar la sangre que había llenado su abdomen.

En el pabellón, los médicos descubrieron que el riñón y la vesícula estaban completamente destrozados. El colon y el páncreas también se vieron comprometidos por el impacto.

01062017 Manuel Melo Andrea Hernandez/EL ESTIMULO

“Cuando me dijeron que me los habían quitado no sabía qué pensar ni qué hacer. No había llevado el teléfono a la marcha. Otros pacientes en el hospital llamaban a mi mamá, pero salía apagado”.

Su madre, Milagro Beroes, había ido a La Vega a comprar pan. Como no había harina en las panaderías de la zona, decidió ir hacia El Paraíso. “Había mucha cola. Estuve desde las 2 hasta las 6 de tarde. Me había quedado sin batería en el celular”, dice.

La mujer le había dejado una nota a su hijo. Cuando llegó y vio que el papel seguía en el mismo lugar supo que algo malo ocurría. Manuel estuvo cuatro días hospitalizado.

Una vida diferente

El joven vive en el piso cinco de un edificio en Quinta Crespo. Algunas noches escucha a lo lejos los enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes que cada vez más seguido protestas en zonas cercanas. Todavía tiene ganas de “salir a guerrear”.

Sin embargo, ahora a Manuel se le hace difícil incluso estar sentado.

En su cuarto tiene una cama y un corral para cuando su hija lo visita. Mirar a las estrellas que pintó él mismo en sus paredes no le garantiza aislarse de la crisis que lo llevó a las calles: “No me he tomado ni la primera pastilla. Solo me limpio la herida con Povidine y una gasa y ruego que no se me infecte”.

Un informe del Domingo Luciani recoge los medicamentos que le recetaron y que no se encuentran en las farmacias: los antibióticos ciprofloxacina y sultamicilina, ketoprofeno para el dolor y el protector gástrico omeprazol.

También le recomendaron tener una dieta baja en proteínas y rica en carbohidratos. Con suerte, tiene comida dos veces al día. “Ahorita son las 12:00 pm y no voy a comer”.

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Aunque la señora Milagros forma parte del consejo comunal de la zona, la familia no recibe la caja del Clap sino una vez cada mes y medio. “Soy neutra”, dice su madre respecto a su tendencia política. Se unió a la asociación vecinal para intentar poner comida en su mesa.

“Yo lucho por las medicinas, por la comida, por la seguridad. El gobierno ha puesto a Venezuela por el piso. Muchos dicen que salí, di todo y ahora nadie viene a visitarme, ningún dirigente político estuvo pendiente de mí. Pero esto que me pasó puede pasarme en cualquier parte, en un autobús, saliendo de mi casa, y no luchando por Venezuela que es lo que hay que hacer en este momento”, asevera Manuel.

La familia denunció el caso ante la Fiscalía “porque hubo maldad”.

Una semana después del ataque que sufrió, el muchacho tuvo su primer control médico en el Domingo Luciani. “Pasé por Altamira y me bajé en la plaza. Les dije a los que estaban ahí que tuvieran cuidado con la ballena. Les mostré la foto que me tomó mi mamá en el hospital con el tubo, la sonda y el suero”.

Su vida cambió. “El paciente puede vivir perfectamente toda con un solo riñón, pero tendrá que tener un control periódico y estará en minusvalía con respecto al resto de la población por tener un solo riñón. Si llegara a enfermarse el órgano, podría caer insuficiencia renal y necesitar diálisis”, explica el nefrólogo Leoncio Serrano.

Ahora, una cicatriz de 15 centímetros le recuerda a Manuel su sacrificio: “Ya le di lo que tenía que darle al país, mi riñón y mi vesícula. Volvería a ir a una marcha, pero no a la resistencia”.

Costos de medicamentos aumentaron más de 1.000%

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La Cámara de la Industria Farmacéutica emitió el pasado 20 de marzo un comunicado en el que advirtió  sobre el retraso en el pago a los proveedores de medicinas en el exterior

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Noticia al Dia

Según Cinfar la deuda a los proveedores de medicamentos en el exterior alcanza el 675,8 millones de dólares 

Por EL NACIONAL WEB

29 DE MARZO DE 2017 10:56 AM | ACTUALIZADO EL 29 DE MARZO DE 2017 12:48 PM

En menos de un año los precios de las medicinas en el estado Zulia aumentaron 1.000%, lo que dificulta que los ciudadanos que cobran sueldo mínimo puedan adquirir los medicamentos. En Maracaibo algunas farmacias venden fármacos provenientes de Colombia para disminuir la escasez, reseñó este miércoles el diario Panorama.

“Hay medicinas genéricas que costaban 30 o 40 bolívares y están ingresando a la farmacia entre 2.000 o 2.500 bolívares, como es el caso del Diclofenac”, indicó Nelly Echeverría, farmaceuta en el centro de la ciudad.

Yusleidi Suárez, madre de una paciente que padece de colecistopatía aguda, indicó que gastó 56.000 bolívares en la mitad del tratamiento de su hija: en antibióticos de marca colombiana 25.000 bolívares y el resto en protectores gástricos y digestivos.

Metformina, medicamento para la diabetes, anteriormente costaba 5 bolívares, ahora tiene un valor de 700 bolívares. Por otra parte, un par de guantes estériles, que en septiembre valía 800 bolívares, subió a 1.800 bolívares; las gasas pasaron de 50 a 500 bolívares.

El 20 de marzo  la Cámara de la Industria Farmacéutica (Cifar) emitió un comunicado en el que advirtió sobre el desabastecimiento de antihipertensivos, antidiabéticos y antiepilépticos. Resaltaron una deuda a los proveedores que alcanza 675,8 millones de dólares.

Con información de Panorama

Desde octubre no hay divisas para el sector farmacéutico

 

Mar 25, 2017 7:21 am
Publicado en: Actualidad, Salud

farmacias escasez medicinas

A inicios del 2016 la Asamblea Nacional (AN) decretó una crisis humanitaria por la falta de medicamentos, insumos médicos y precariedades que sufren las clínicas y hospitales del país, situación que ha aumentado los índices de mortalidad por no cumplir los tratamientos recetados por los médicos correspondientes, reseñó El Impulso.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son más de 150 medicinas las que conforman la lista de remedios esenciales, sin embargo en Venezuela se vive actualmente el mayor déficit de insumos médicos en la historia del país, siendo una de las pocas naciones que no aportan cifras oficiales a la OMS que permitan dar evidencia de los constantes declives en la salud.

Según información suministrada por el presidente de la Federación de Farmaceutas Venezolanos (Fefarven), Freddy Ceballos, en los laboratorios no se está produciendo el 85% de las medicinas básicas que atienden a pacientes crónicos que utilizan hipertensivos, antiepilépticos, insulina, quimioterapias, e incluso tratamientos continuos como los anticonceptivos.

“Tenemos productos que tienen un índice mayor a ese porcentaje, pero ese es el promedio generalizado” explicó Ceballos, agregando que la causa principal del déficit se debe a la no liquidación de divisas por parte del Estado, lo que significa una traba para los laboratorios y farmacias, pues el 95% de los insumos de la producción de medicamentos o materia prima es importada.

En octubre del 2016 se liquidó por última vez las divisas para estos insumos, detalló Ceballos, resaltando que en cualquier país del mundo las industrias estarían alarmadas, porque no se tiene una respuesta concreta de cuándo volverán a tener los recursos necesarios para que la salud en Venezuela deje de estar en crisis.

“Esto está acabando con la producción” alertó Ceballos, pues las empresas que producen los fármacos se encuentran trabajando a un 50% de sus capacidades óptimas, generando desempleo pues necesitan recortar personal para mantenerse en funcionamiento.

Asimismo se ha acrecentado la lucha de los ciudadanos en búsqueda de los fármacos y la decepción al encontrarlos a precios exorbitantes pues “el Gobierno ha permitido la dolarización de algunos productos en unos laboratorios”. Esto, aunado a los niveles inflacionarios que alcanzan un 800% aproximadamente, no permite que se puedan comprar las medicinas.

Ceballos plantea como solución crear un convenio realista, “el Estado venezolano debe tener la suficiente capacidad para decirle a las empresas cuáles son los recursos que tienen para trabajar, pero que se sinceren”, dijo.

Esfuerzos por no cerrar

Cincuenta farmacias han cerrado en seis estados de la ciudad, de las cuales aproximadamente 10 se encuentran en Lara, y todo este escenario se evidencia en las colas que constantemente hacen los barquisimetanos en la búsqueda de remedios.

Marta Giugni, quien posee un centro farmacéutico en Barquisimeto y forma parte de la Cámara de la Industria Farmacéutica (CIFAR), comentó que están trabajando con mucho esfuerzo para mantener sus estanterías con algunos productos, pero son los antialérgicos, analgésicos y vitaminas lo que mantienen en existencia.

“En Lara estamos en el 87% de déficit, todo se ha acentuado en el último año y a las farmacias independientes nos cuesta mucho más, pues los distribuidores se enfocan en las cadenas” explicó Giugni.

En reiteradas oportunidades organismos internacionales o países de Latinoamérica y el mundo han decidido enviar insumos médicos a nuestro país pero no han sido aceptados por el ejecutivo nacional, acción que desconcierta a la sociedad. Dentro de 15 días se espera tener un balance nacional de farmacias cerradas.

Olivares: Es necesario dotar hospitales de insumos médicos y equiparar los sueldos de los médicos

 

ESCRITO POR REDACCIÓN · MARZO 7, 2017 · @NOTITOTALCOM

José Manuel Olivares | Captura de video

José Manuel Olivares | Captura de video

El diputado a la Asamblea Nacional (AN), José Manuel Olivares, aseguró este martes que la realidad del país no está en concordancia con lo que el Gobierno del presidente Nicolás Maduro quiere dar a entender ante la comunidad internacional.

No hay concordancia entre la realidad y lo que el Gobierno quiere dar a entender al mundo entero ante la escasez de medicinas y alimentos”, afirmó el parlamentario en entrevista concedida al programa Primera Página, transmitido por Globovisión.

Olivares también criticó que el Gobierno no haya aceptado la ayuda humanitaria para el ingreso de medicamentos, pues a su juicio, esta es la solución a la grave crisis que atraviesa el país, y que el Ejecutivo pretende ocultar. “Las diferencias políticas no pueden estar por encima de los problemas de la gente”, apuntó.

Asimismo, responsabilizó al Ejecutivo por el incremento de los precios para la atención médica, al señalar que son imposibles de cubrir con un salario mínimo.

En este sentido, explicó que si el salario mínimo es de Bs. 40 mil es imposible que una consulta ginecológica en un médico privado cueste Bs. 140 mil, debido al costo de los exámenes pertinentes para las mujeres mayores de 40 años.

“Es por eso la necesidad de dotar los hospitales de insumos médicos y equiparar los sueldos de los médicos para que no sucedan disparidades. En la actualidad un médico de un hospital gana menos de un sueldo mínimo. Por ello, debe existir una regulación de costos pero con visión de no destruir”, indicó.

Finalmente, insistió en que la situación del sector salud en el país es crítica, algo que en su opinión puede resolverse a través del voto.